domingo, 14 de mayo de 2017

CRÍTICA DE LA OBRA "OTRA VEZ LUNES"




“Caminante, son tus huellas el camino y nada más; 
caminante, no hay camino, se hace camino al andar. 
Al andar se hace camino y al volver la vista atrás 
se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar”

Así, con el poema de Antonio Machado comenzaba “Otra vez Lunes” de Pablo Bellocchio y Cecilia Gruner.

 Una obra en la cual te invita a pensar a cerca del presente de nuestra sociedad en la cual se encierran situaciones de la vida cotidiana que quizás, den lastima como el amontonamiento de la gente en el subte, la desesperación por siempre llegar puntual al trabajo,  querer ascender, tener un puesto mejor, ganar más dinero, las mudanzas y pagar el alquiler. Quedó demostrado en esta obra como el marketing y los medios de comunicación hacen de nosotros lo que quieren ofreciéndonos cosas que no necesitamos y haciéndonos creer que realmente las necesitamos, y que si las adquirimos seremos felices. Apareció una puerta al mundo de las ofertas, como nos dejamos llevar por espejos de colores en las que somos como ovejas directo al matadero.  

 Se ve reflejada una sociedad no muy alejada de la realidad en la que los ciudadanos tienen una vida monótona y hueca. En la que de vez en cuando se toman un respiro se van a un boliche pero no dejan de estar encerrados en esa rutina. Todo se vuelve indistinto, invariable, pesado.

 En esta vorágine de la vida como salvación aparece el amor, un hombre que mira su reloj, recuerda y dice:- “Esta es la hora en la que más la pienso, la hora en la que más la busco. Fui de ella” Esta pareja después de años se encuentran y no es posible descifrar si se reconocen o no y él le pregunta:-¿Sos vos?. Desaparecen en escena mientras las luces se atenúan y cada uno vuelve a encerrarse en la irregularidad de sus vidas. Se disparan escenas de imágenes como alguien que asciende y gana mejor, alguien que queda despedido y una persona que llega a su casa cansada de la rutina y se saca los zapatos.

Cabe destacar el buen enraizamiento de los actores, la calidad para decir cada texto, y el manejo corporal excelente que encierra cada uno. La dramaturgia totalmente rizomática alejada del plano aristotélico lo que la convierte en una obra aún más interesante.

 OTRA VEZ LUNES una obra de teatro que esconde realidades. La respuesta de los espectadores más que positiva ya que se escuchó a un hombre del público  decir:

Che, es rara la obra, pero esta buenísima.

Funciones: Lunes 21 hs.
Entradas: $200.- (Desc. Jubilados y Estudiantes)
NÜN Teatro Bar (Juan Ramirez de Velasco 419 - CABA)

Ficha Técnica:

ELENCO: Marianela Avalos, Fernando Del Gener, Nicolás Dezzotti, Florencia Lamas,
Omar Morón, Delfina Oyuela, Josefina Rotman, David Subi y Marivi Yanno
VESTUARIO: Gina Michienzi
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Pablo Calmet
MÚSICA ORIGINAL: Jerónimo Duarte
DISEÑO GRÁFICO: Rodrigo Bianco
PRODUCCIÓN: LASCIA Colectivo de Trabajo
ASISTENCIA DE DIRECCIÓN Y ESCENA: Paula Cortona
DRAMATURGIA: Pablo Bellocchio
DIRECCIÓN GENERAL: Pablo Bellocchio y Cecilia Grüner

CRÍTICA: María Cecilia Durán



CRÍTICA TEATRAL DE LA OBRA "EN EL COLUMPIO"




En un remoto pueblo se lleva a cabo un velorio (últimamente el evento más popular de la zona), y el número de habitantes sigue reduciéndose drásticamente. Tres jóvenes están en la plaza del pueblo (su lugar en el mundo) y, entre chicanas infantiles e innumerables e incontables repeticiones de la canción de la chiva (utilizada como punto de comparación a lo largo de toda la obra), hablan del fallecido, de sus vecinos, del amor, de la vida y de la muerte.

"SOMOS LA DECADENCIA DE LO PATÉTICO. ANTES FESTEJÁBAMOS CUMPLEAÑOS, AHORA FESTEJAMOS LA MUERTE" dice Nelly, y la frase, además de calar hondo en el alma y volver de hielo los huesos, deja asentado el clima de pueblo aplastantemente denso que recorre toda la obra.

EN EL COLUMPIO plantea, por un lado, dos ideas que suelen divagar por la mente de los habitantes de los alejados pueblos rurales: el comienzo de una nueva vida en la ciudad, o la resolución eficaz  de todos los problemas mundanos que conocemos bajo el nombre de SUICIDIO. Pero la obra está centrada en los diálogos de éstos tres jóvenes que no dejan de columpiarse, quizás con la inconsciente necesidad de tomar impulso continuamente para evitar la quietud de sus vidas y,  entre dudas, contradicciones y algunas estrictas y firmes convicciones, analizan la posibilidad de vivir otra vida totalmente diferente, lejos de la monotonía del lugar en el que les tocó nacer.

Es notable y notorio el trabajo de dirección de Micaela Fariña, y la interpretaciones de Catalina Collardin, Gastón Filgueira Oria Y Viviana Ghizzoni son impecables en cuanto a dinámica, cambios de ritmo y la tan temida aparición de EL SILENCIO como elemento de tensión.

Un preciso juego de luces en medio de una búsqueda desesperada por el pueblo, una convincente delimitación de espacios (escenografía instantánea) hecha con tizas y unas pequeñas dosis de música en vivo completan esta obra intensa, de texto extenso, profundamente reflexivo, irónico y mordaz, donde la chiva, como era de esperarse, nunca quiso salir.

Jueves 21hs / El Estepario Teatro

Ficha técnica
Actúan: Catalina Collardin, Viviana Ghizzoni y Gastón Filgueira Oria.
Escenografía: Lucila Rojo
Herrería: Elmo Gustavo Picasso
Vestuario: Wanda Siri
Diseño de luces: David Seiras
Diseño Gráfico: Bárbara Delfino
Asesoría musical: Charly Valerio
Fotografía: Antonela Peccorelli
Prensa y Difusión: Boca en Boca
Asistencia de Dirección: Pato Fabián
Dramaturgia y Dirección: Micaela Fariña

 


Crítica: El Cronista Ajeno

martes, 9 de mayo de 2017

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "CON LA CABEZA BAJO EL AGUA"



Con la cabeza bajo el agua – Dir.: Juan Washington Felice Astorga

De Norman Briski

“ (…) Soy el nadador, Señor, sólo el hombre que nada.
Gracias doy a tus aguas porque en ellas
mis brazos todavía
hacen ruido de alas.”

El Nadador. Héctor Viel Temperley

En algún momento la “docta” práctica médica relojeó un sector de humanos intolerables por decreto social, extraños… entre los bordes de la epifanía y el ruido. Les echaron la enciclopedia encima, y  los llamaron “insanos”.

Hicieron sus albergues siguiendo las hipótesis. Embellecieron las rejas, blanquearon las paredes, y ahí quedaron, al “resguardo”…del vacío.

Un poeta, una joven judicializada, un enfermero y un anciano. Tanta desidia solo dejo a pie las reglas básicas, en sus tejidos, en su apetito, en sus palabras. El amor se hizo en una cama, entre los reos. Algo de luz pusieron en esta cueva.  Sobre-vivir, sin ley de hecho ni de palabra. El enfermero que despacha la medicación los desea, les hace lugar en su historia de padecer, envidia su cópula entre moho y sábana sucia. Y un anciano catatónico clavado en el tiempo…que se yergue, desacoplado. Esperando a su cuerpo.
Cuatro personajes dibujan la historia, con una fatiga inconfundible por la soledad y el encierro. Ahí los años se mueven como el ganado. Ellos saben que el tiempo nada lo cura.

Excelentes actuaciones que estremecen. No es solo una historia…es un retrato del horrendo descarte del otro. Fundidos de la “sagrada” razón, urden un accidentado plan. Tal vez naufragar sea lo único que les queda a estas almas que rebalsan.

Con la cabeza bajo el agua se presenta los Lunes  21 hs en Teatro Caliban, México 1428, CABA.

Ficha Técnica
Elenco
Brenda Santiago
Juan Roccabruna
César Esquivel
Pablo Acebal

Vestuario: María Claudia Curetti / Diseño de escenografía: Norman Briski / Realización de escenografía: Alberto Bosio, Guillermo Bechthold / Diseño de luces: Juan Washington Felice Astorga / Operador de luces: Sergio Villarruel / Producción y asistencia: Helena Pérez / Fotografía: María Isabel Vazquez / Prensa: Silvina Pizarro / Asistente de Dirección: Rosario Andía / Dramaturgia: Norman Briski / Dirección: Juan Washington Felice Astorga. 

Crítica: Guido Facile