miércoles, 11 de octubre de 2017

CRÍTICA TEATRAL DE LA OBRA "MI PERRO LÓPEZ"



Monumental obra musical con monstruísimos genios en escena

Cantan bailan se ríen y lloran. Un despliegue impresionante de coreografías, canciones, vestuarios, escenografías de colores, propuestas. Situaciones de todo tipo, de noche, de día, en la escuela, en la casa, en la calle. Un niño y un perro viven aventuras por el barrio. Muy emotiva.

Van viviendo la vida juntos, crecen, se hacen adultos.  Profunda, entretenida, divertida, autentica para niños y grandes. No mucho por decir de esta obra… solo hay que ir a verla. La verdad… fue enorme todo lo que se desplegó en ese escenario. Lágrimas al final. Congoja en varios momentos, emociones, risitas, suspiros. ….Recuerdos. Un orgullo esta obra nacional llena de Arte Arte Arte para dar a todos los niños y los niños que somos todos. Una enseñanza de amor por vida para poder afrontar con amor también la muerte.

Recomendadísima. 


Ficha técnica
Libro y letras de musicales: Gastón Cerana
Música original: Gastón Cerana, Leonardo Stefoni
Dirección: Omar Calicchio, Gastón Cerana
Actúan: Omar Calicchio, Gustavo Monje, Diego Sassi Alcalá, Andrea Lovera, Mariano Magnífico, Romina Ruíz 
Músicos: Juan Ignacio López
Dirección Coreográfica: Veronica Pécollo
Diseño de escenografía y vestuario: Vanesa Abramovich
Dirección Vocal: Andrea Lovera
Diseño de luces: Juan García
Diseño gráfico: Aba ideas
Video y fotografía: Matías Sánchez de Bustamante
Voz en Off: Verónika Silva
Prensa: Varas & Otero 
Asistente de escenografía y vestuario: Yamila Barreira
Asistente de Producción: Pachi Lucas
Asistente de escenario: Germán Martins 
Asistente de dirección: Juan Gabriel Yacar 
Producción artística: Gonzalo Castagnino, Juan Bautista Sasiain
Producción ejecutiva: Andrés Cipitria, Jorge Lockett, Marcelo Lombardo, Daniel Vercelli

Prensa: Octavia Comunicación

Crítica: Vera Carnevale

ENTREVISTA LITERARIA AL ESCRITOR GUSTAVO ABREVAYA




LLTV: Los tres libros mas importantes que hayas leído o que mayormente te constituyeron como persona.
GA: Ulises, La Divina Comedia, Adán Buenosayres. Esto solo respondiendo a la pregunta por tres libros. El número podría ser mucho mayor y sería difícil elegir uno por sobre otro. Por ejemplo, toda la serie de Tom Ripley, de Patricia Highsmith. Creo que ese es el personaje más logrado de toda esta narrativa.

LLTV: ¿Último libro que leíste?
GA: Antología personal, de Ricardo Piglia. Cada vez que leo a Piglia mi vida se vuelve mejor, es un autor que me cala muy hondo.

LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para siempre y por qué?
 GA: Dos libros: De Sigmund Freud, Un recuerdo infantil de LEONARDO  DA VINCI, un formidable trabajo de investigaciòn, de implacable lógica, de rigor, y de un enorme amor por el arte. Freud sacó conclusiones sobrecogedoras sobre Leonardo Da Vinci. Decidí ser psicoanalista después de leerlo. El otro es Ulises, de James Joyce. Una experiencia literaria única, que comencé leyendo con la angustia de no saber adónde apuntaba y que, después de abandonar la lectura dos veces sumido en la confusión,  decidí que no me iba a dejar derrotar, y elegí leer aunque no entendiera nada de lo que estaba pasando. Y entonces me atrapó y fue una experiencia que me atravesó hasta los cimientos. Había pasajes que me causaban tanta gracia que andaba riéndome a los gritos en el subte. Ese libro me hizo mejor persona, mejor escritor y mejor psicoanalista. Así concibo al arte, eso que te cambia, que no te deja seguir camino sin que sientas el golpe. Cuando vi el Guernica me quedé ahí, paralizado, mirando con la boca abierta. El resto del museo se volvió prescindible, bidimensional, incoloro, el Guernica fue la única razón para estar ahí, así que después de ver eso nos fuimos a tomar aire. Todo autor debería leer Ulises, siempre.

LLTV: ¿En qué circunstancias escribís?
GA: En  mi casa, con mis libros a mano, solo y escuchando música. Puedo escribir acompañado, pero la música se vuelve un problema para los demás. Escribí El Criadero escuchando el Requiem de Mozart durante un año. De hecho cada capítulo está nombrado con el título de cada movimiento de la misa. Es un libro con banda de sonido. En realidad mi cabeza está siempre llena de música, es algo que jamás me abandona. Me reconozco como un tipo difícil cuando escribo. Y no me gusta escribir con los auriculares puestos. Necesito que la música suene en el ambiente.

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a tomar un café, y por qué?
GA: Arnaldur Indridason desarrolló un policía maravilloso, el comisario Erlendur Sveinsson, cuya mayor obsesión está en los desaparecidos. Cuenta en su historia que de chicos iban caminando con su hermano menor, él lo llevaba de la mano. Los agarró una tormenta de nieve y de golpe el hermano se soltó. Ya no volvió a aparecer nunca más. Hubo búsquedas, rastrillajes, pero nada. Fue como si se lo hubieran llevado los platos voladores, dice. Y sus historias giran en torno a este tema. Como es una serie, está en varios libros, aunque La Voz me conmovió mucho. Indridason es un autor extraordinario. Tomaría un largo café con ese tipo.


LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te hubiera gustado representar en un escenario?
GA: A Tom Ripley, en la Máscara de  Ripley. Es una novela que cuestiona el valor de lo auténtico, y sostiene que una copia si es buena puede ser mejor que un original. Ripley es un gran simulador. De chico me enseñaron que nunca hay que decir mentiras, algo que me tortura al día de hoy, de modo que un tipo así para mí es casi un epítome de la verdad cuestionada. Un personaje que rompe la bidimensionalidad, un criminal ético, un tipo helado que embarca a un marquista canceroso para cometer un asesinato, con el argumento, muy válido, de que la mafia le va a pagar muy bien y con eso le va a poder dejar suficiente dinero a su mujer y su hijo cuando él muera. El plan fracasa y cuando el marquista está acorralado por la mafia Ripley se juega vida para salvarlo, eso es en El juego de Ripley, que en el cine se llamó El Amigo americano. Gran novela y gran película de Wim Wenders. Hubo una versión de Liliana Cavani con John Malkovich como Ripley que no estuvo mal, pero la original de Wenders con Denis Hopper haciendo el papel de Ripley  y Bruno Ganz el de Zimmerman, el marquista, es incomparable. Yo veo más cine que ninguna otra cosa. Veo una pelicula por día desde hace mas de cuarenta años. Mis libros parecen guiones, porque el componente visual se me filtra sin esfuerzo. Me gusta eso. 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a comer en tu casa dispuesto a divertirte y pasar un buen momento, y por qué?
GA: Al comisario Mointalbano, sin dudas. Ese tipo para cenar es perfecto. Y es un personaje muy gracioso. Amo a los sicilianos, haber estado allí fue algo increíble. Los argentinos somos más italianos que españoles y, de hecho, el castellano que hablamos, la pronunciación, es la que heredamos de los italianos, incluido el hábito de comernos las eses finales. Es el castellano que escucharon los inmigrantes italianos. Lo mismo que en la anterior pregunta, es una serie, de modo que uno elige al voleo. La forma del agua, la primera novela con el comisario, vale por ser la que presenta al personaje.   
Hay un segundo personaje que me apasiona, al que invitaría a comer con Montalbano, y es el Comisario Jean Baptiste Adamsberg, de Fred Vargas. Un policía que razona como un psicoanalista, está en posición de lo que llamamos  atención flotante. Él vincula hechos aparentemente inconexos y saca conclusiones acertadas. Vargas es una autora irrepetible, un genio literario ante la que me rindo absolutamente. La inteligencia con que escribe te deja con la boca abierta. Sus personajes se meten en situaciones sin salida pero ella encuentra el modo sin forzar la lógica. Eso es una honestidad intelectual indiscutible. Merece el lugar enorme que ocupa en este género.
Y como me dieron la libertad, y el estímulo, de explayarme, agrego un tercer personaje que amo: el comisario Crocce, de Blanco Nocturno, la novela de Ricardo Piglia. Un comisario psicótico que deduce los crímenes con mecanismos que uno encuentra en los manicomios: mira una puerta y comprende quién es el asesino. Conviví, y convivo, con esas lógicas  distintas desde hace cuarenta años. Y si algo me enamora de mi trabajo es, justamente, descubrir que se puede pensar de una manera radicalmente distinta, que interpela al analista a respetar los derechos humanos y no pretender convencer a nadie del supuesto error de su pensamiento. Siempre me ocurrió que eso de curar a un paciente me producía una gran contradicción, porque un delirio es algo que, como un sueño,  me produce un enorme placer estético. Y tengo mucho cuidado cuando “curo” esos cuadros, no quiero volver estúpida a la gente, cosa que es posible de hacer con la psicofarmacología.
Así que serían tres comisarios para una cena, y pago yo con la mejor de mis sonrisas.

LLTV: ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción?
GA: Leo siguiendo a Borges, o sea que dejo de leer cuando me aburro. El consejo de Borges es muy aliviador, uno puede dejar en el escritorio al autor más reputado, y sin culpa.  Un autor que está muy en boga es Jo Nesbo. Leí varios libros de él esperando encontrarme con un superdotado de la novela negra, pero no ocurrió. El muñeco de nieve, lo último que leí de él (ahora están anunciando la película) me resultó deplorable y decidí que ya tuve bastante de eso. Lo que me enoja es la falta de sinceridad en el trabajo literario, cuando el autor se pone a exhibir cuánto investigó para escribir el libro, te dice cómo funciona el arma, cuantas balas carga, etc. Pero sobre todo me enojo cuando huelo la paleta de recursos para construir un best seller. Jo Nesbo debe ser muy rico, pero no me interesa su producción.


LLTV: ¿Qué cosa es lo que más te sorprende de la humanidad?
 GA: Los artistas. Son la verdadera esperanza, si la hay. Tipos que le dedican la vida a una práctica que no es garantía de nada económico.  Y los niños, claro, porque con tres nietos, casi cuatro  en realidad, ya que en estos días está por nacer Pedro Abrevaya. Los niños son una felicidad inconcebible.

LLTV: Concibe el género de novelas negras vinculadas si o si con la cuestión político y social, o solo es una mera coincidencia en sus tres novelas (El Criadero 2003), (Los Infernautas 2013) y (El Enviado 2016).
GA: No hay coincidencias. La novela negra no puede ser ajena a la realidad política, o social, no hay mucha diferencia, porque si se aleja de eso se vuelve otra cosa. Jo Nesbo, para seguir con mi ejemplo, simula un interés que no tiene. La novela negra sacó al crimen del cuarto cerrado y lo tiró a la calle. Y en la calle es donde uno encuentra la verdadera miseria de la cultura. Claro que a veces se esconde en el interior de grandes mansiones, pero esas mansiones suponen en sí mismas una exclusión, algo obligado. Donde alguien tiene de más, alguien tendrá de menos. Eso, en mi opinión, es el ADN de la novela negra. Sería muy largo de explicar, pero no puedo escribir, ni leer, novela policial, o negra, si este dato no está incluido. En Argentina los 70´dejaron una marca indeleble y un marco de exacta verosimilitud para este tipo de narración. Yo creo que se abusa de la nominación “negra” para hablar de las novelas policiales. Parece que todo lo que sea crimen, investigación, cataloga como novela negra. Si no está esa mirada a lo negro de la cvultura, eso puede ser novela policial, incluso puede estar mnuy bien escrita, pero es otra cosa.

LLTV: Hay algo que desde su profesión como médico psiquatra, lo haya llevado a la literatura, o fueron caminos separados, sin ninguna vinculación?
GA: Primero escribí, después estudié medicina. No sé si hay cruces en el camino. Siempre cito una frase de Freud: “Soy un escritor disfrazado de médico”. La palabra “disfrazado” me incomoda un poco. Induce a pensar en cierta falsificación, y es probable que la traducción no sea la más adecuada, pero nunca lo averigüé. Porque si algo hizo Freud fue llevar la psiquiatría a un estado nuevo, el psicoanálisis es una práctica que se nutre de la psiquiatría, de la literatura, del arte, de la filosofía, de la lingüística, de la historia. Es la salsa donde me siento más cómodo: un escritor que trabaja de todo eso. Me gusta mucho esa mirada de mi práctica. No hago mucha diferencia entre la literatura y el psicoanálisis. Ambas disciplinas chapotean en el barro del lenguaje, que es siempre engañoso.

LLTV: ¿Proyectos en carpeta, que se puedan contar?

GA: Si uno adelanta algo de lo que escribe, los dioses se desinteresan en eso que está haciendo y al fin se cae. Lo dijo Ana MarÍa Shua en su última novela, Hija, un libro para leer muy despacio, donde ella cuenta la cocina de ese mismo libro, sus dudas, sus vacilaciones. Un gran libro que recomiendo mucho.  Así que siguiendo ese consejo, prefiero no contar en qué estoy, aunque va de suyo que estoy pensando una novela muy oscura. Trato de escribir otros géneros pero siempre se me cuela la mirada dura. Sí quiero contar, en cambio, algo que me puso muy contento: hoy recibí el contrato para la edición española de El Criadero. Y si hay contrato es oficial. Va a suceder antes de que termine mi próxima novela. Increíble que esa novela siga dando batalla. 

lunes, 2 de octubre de 2017

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL " FACFOLC UN MANTO DE NEBLINA"




           
            Sala oscura, solo se puede ver iluminados mediante una luz cenital a tres jóvenes. Están vestidos de blanco, esto sucede por Abril de 1982. El país aún hoy, treinta dos años después, tiene una herida que no puede curar. Me tomo un instante para darme vuelta y ver la cara de los espectadores, en algunos ojos se puede percibir esa herida y en otros el deseo de que ese suceso jamás haya existido.

            La obra maneja un nivel muy interesante de tensión mediante el ruido de bombas, disparos y gritos. Se pudo ver mediante estos tres grandes actores el dolor de tres combatientes de Malvinas de tan solo dieciocho años que sacrificaron su juventud, su presente y en algunos casos hasta su vida por un pedazo de tierra al que llaman "patria". Hubiésemos preferido que nuestros jóvenes estén con nosotros, que el país no sufra esa herida y que Gran Bretaña se quede con nuestras tierras, hubiésemos preferido no matar tanto ni que nos maten, y que Gran Bretaña se quede con nuestras tierras. Pero los argentinos somos cobardes, y en vez de defender a miles de vidas, fuimos a luchar por dos islas.
            Mandaron el telegrama y Antonio no tuvo más remedio que asistir a la guerra sin saber que las imágenes y los recuerdos que allí vivía, lo acompañarían el resto de su vida, pero él lo hizo, en nombre de su "patria" sacrificando así la relación con  su familia, sus amigos y su novia. Él lo hacía de corazón porque de verdad quería hacer algo por su patria pero no sabía que detrás  de todo eso se encerraba una  "crisis sacrificial" de la que ellos mismos eran víctimas. Los tres amigos se encuentran en el campo de batalla y de a ratos para que la vida no resulte tan insoportable recuerdan sus anécdotas, su familia pero lo que más evocan con fervor es que en sus casas abrir una botella de  Coca Cola era el sinónimo de la familia unida o la celebración de un hecho más que importante. El solo hecho de recordar, era un atajo que a estos muchachos les quedaba para poder soportar la  cruda realidad.

             Cabe destacar la impronta del director de resolver el campo de batalla en escena mediante montículos de tierra. El espectador desde que ingresa a la sala se coloca en otro lugar.

            La música y el vestuario nos remite a esa época todo el tiempo. El excelente manejo  de los actores en el espacio la intensa corporalidad que manejaban incluso vivían lo que actuaban. Una obra que nos habla con mucha prudencia al corazón, de lo que sufrieron nuestros jóvenes en honor a la Patria.

Ficha técnico artística


Crítica: María Cecilia Durán 

domingo, 1 de octubre de 2017

CRÍTICA A LA OBRA TEALTRAL "INDIA"



Difícil hablar de una obra que habla de lo que es difícil hablar. Obra teatral de contenido autocrítico. Diferentes escenarios de la vida cotidiana puestos bajo la lupa de la honestidad frente al despertar de la lucidez. Esta obra nos muestra lo que el ego a veces no quiere ver “No siempre somos buena gente”. Ya que ser humanos, de ciudad, moldeados culturalmente de maneras determinadas, nos induce a comportarnos de modos moral y espiritualmente cuestionables.

Sin darnos cuenta, a veces vamos como autómatas  en busca de un único fin que es el cese inmediato de una angustia constante, a veces a costa de otros, solo por no ver que lo que no funciona es el juego que nos impusieron aceptar jugar y cuyas reglas son difíciles de modificar, por más que tengamos argumentos de sentido común para exponer y refutar, o para indagar.

A veces lo que más nos cuesta es ver cuánto naturalizamos La Enfermedad, Lo Insano, las formas no sanas, “neurosis sutil” peligrosa porque no llega a ser del todo escandalosa. Todo esto con bastante humor nos acerca a situaciones disparatadas y reales, tristes y alarmantes. Situaciones límite en la vida de “gente normal “, “Gente correcta”. con simples y prácticas resoluciones escénograficas para lograr veloces cambios de escena vamos acompañando el paulatino crecimiento de roces con el  desborde de estos personajes y nos vamos sensibilizando. La obra nos deja pensando.

Sábados a las 22
Espacio Callejón

Ficha técnica:

Dramaturgia: Silvia Gómez Giusto
Actúan: Paula Manzone, Gabriel Yamil, Julia Catalá, Elvira Massa, Mauro Álvarez, Guillermo Rovira y Claudia Mac Auliffe
Vestuario: Paz Maciel
Escenografía: Gustavo Coll
Iluminación: Matías Sendón
Asistencia de dirección y producción artística: Aliana Alvarez Pacheco
Supervisión dramatúrgica: Javier Daulte
Dirección: Silvia Gómez Giusto


Crítica: Vera Carnevale

CRÍTICA TEATRAL "MACBETH, YO NO ME VOY A MORIR" ¨






Macbeth y Lady Macbeth están dispuestos a corromper la naturaleza del tiempo y poner fin a todo aquello que se interponga en su camino hacia el poder absoluto. La lucha por ser el mejor y la ambición ciegan a los que se atrevan a dar un paso más desafiando al destino.

Florencia Limonoff  y Coni Marinoviajan por esta profunda historia transitando cada momento vivido por aquella particular pareja. De a ratos se convierten en otros personajes que ayudan a dar un sentido y un desarrollo a la trama de la obra.
Deseosos de ser reyes se van retando minuto a minuto tratando de despojar al otro de los miedos para simplemente ver la grandeza que los envolverá en el futuro.
Las actrices son capaces de recorrer estados inalcanzables y alternar entre emociones contrapuestas constantemente, creando así un ritmo llevadero y expectante. Estando siempre presentes en escena, se adueñan del espacio que las rodea y lo habitan como propio, dándose el tiempo necesario para llegar a ser realmente todo personaje que estén encarnando.

 El impecable trabajo corporal y vocal sumado a los simples pero contundentes cambios de vestuarioson la base para que los personajes se completen y se definan como únicos y específicos.
¨Macbeth, yo no me voy a morir¨, basada en ¨Macbeth¨, obra escrita por el dramaturgo William Shakespeare, es un drama que representa la lucha por el poder y la locura que desgarra las entrañas y seduce a las mentes.  Expone a la muerte vista como una opción ganadora y el vacío que da paso al sinsentido de la vida, nacido al despojarse de toda humanidad.

Macbeth, yo no me voy a morir, repiten los personajes angustiados al verse enfrentados a una inmensa eternidad. Dolor, lágrimas, engaños, locura y oscuridad. Cruzar las puertas de lo infinito da lugar a cuestionar qué es realidad y qué es locura.

Ficha técnico artística:

Teatro: EL GRITO
Costa Rica 5459 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Viernes - 20:15 hs - Hasta el 27/10/2017 

Crítica: María Victoria Giacoia


jueves, 28 de septiembre de 2017

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "LA MEDALLA DE ORO"





¿Hasta dónde un presidente puede ocuparse del bienestar de cuarenta millones de personas, cuando desatiende el de los tres integrantes de su familia? ¿Es inevitable que la figura presidencial, eclipse al rol de padre y marido?

¿Hasta dónde un presidente puede tener el termómetro de un país, de toda la población que gobierna, cuando no puede medir la temperatura emocional de su propia familia?

La Medalla de Oro transita por esos lugares, un presidente con posibilidades de ser reelecto, se encuentra un domingo día del padre recibiendo excepcionalmente a su amigo de toda la vida, hoy funcionario de su gobierno, involucrado en un desvío de fondos en obras muy importantes de su gestión.

Ese día no iba a ser uno más para el presidente, impecablemente interpretado por Luis Agustoni. Su hija le traería el regalo del día del padre. Y también traería sus reproches, sus frustraciones, su furia, y su desesperación. El drama empieza a tomar cuerpo. El padre que le pide a su hija que cuide su figura de presidente por lo que declara en las revistas, y ella que le habla al padre, no al presidente. Hay algo en la actuación de Paula Saenz (la hija), un ritmo, un impulso arrollador que contagia y transmite. Su mirada en diversas oportunidades refleja muy fuerte el enojo y la ira. Su actuación es intensa. Todo lo que a ella le pasa uno lo siente en el alma. Aún cuando flota la sensación que más que lo que le pasa, es lo que ella sola se generó. Porque en las expectativas de los padres están silenciadas las frustraciones de los hijos. Unas se alimentan de las otras. Nunca el padre le dirá que quiere la medalla de oro para su hija, pero ella creerá que su deber es tenerla.

Después llegará el prometido de su hija (Segundo Pinto), y su actuación es pura respiración en la obra. Pone blanco sobre negro, se impone a la fragilidad de las relaciones. Su diálogo con el presidente a solas es reflexivo, es especial.

Hacia el final se tensa la cuerda de lo real con lo supuesto. El presidente que gobierna con convicción a cuarenta millones, entra en un túnel desolador donde desconoce qué cosas venían pasando en su familia.

Ese despacho presidencial por momentos es el infierno que es puro deleite para el espectador. Todos se lucen, porque el texto permite el brillo de todos los actores, porque es un hallazgo que durante una hora y media, las cosas que los personajes sostienen con tanta firmeza, al rato no parecen ciertas, parecen supuestos. Y ahí puede estar el juego. ¿Cuánto de los reproches de la hija del presidente son reales, y cuánto se trata de no poder superar sus propias frustraciones? En la crudeza de esa inmensa actuación de Paola Saenz, en la eficacia actoral a todas luces de Luis Agustoni, en la cadencia y el excelente manejo de altos y bajos en los tonos de Segundo Pinto, en todos y cada uno de ellos aparecen abigarrados la soledad, el dolor, y los miedos.

La historia fuerte, los personajes todos intensos y creíbles. Un drama que nos deja reflexionando sobre nuestro rol de padre y el de hijo. Excelente obra donde los vínculos y lo emocional se sostienen como eje desde el inicio hasta el final.


 Funciones: Viernes, 20.30 hs. en El Ojo, Tte. Gral. Juan D. Perón 2115 

Ficha Técnica: Autor: Luis Agustoni, Intérpretes: Luis Agustoni, Segundo Pinto, Paula Sáenz, Ricardo Levy y Belén Mazzinghi; Escenografía y Vestuario: Nadia Casaux; Iluminación y Jefe de Escena: Diego Gómez Leite; Diseño y Fotos: Santiago Rapela; Producción Ejecutiva: Ana Caterina Cora y Diego Gómez Leite; Producción General: Teatro El Ojo; Dirección: Santiago Rapela
 Prensa: Silvina Pizarro

Crítica: Walter Gómez



miércoles, 20 de septiembre de 2017

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "EN QUANTO AS COISAS NAO SE COMPLETAN"



 
Obra de lenguaje experimental. Obra de danza de vanguardia.

Trabajar con un espejo y un cuerpo. Pura experiencia únicamente física, resultado posterior de tacitas indagaciones conceptuales. El cuerpo danzante en el espacio vacío. Economía total de recursos en la escena.

El propio cuerpo como el único testimonio de  existencia. El movimiento, como testimonio de lo que resulta del paso del tiempo dentro del estado de entrenamiento . Lo cual significa años, pasado, existir consciente. La obra nos coloca dentro de la experiencia, como un vacío que nos obliga a ser parte.

Somos reflejo. Sostenemos ese silencio. Sostenemos ese compromiso para que la obra sea posible. Sostenemos confiando que algo está por pasar. Sosteniendo, con dolor, la sombría situación de ser parte de esta humanidad, tensa, oscura.  Estamos preparados para que pase cualquier cosa…entonces ocurre la danza … que es compleja, que es enrosque y desenrosque de las  ideas. En el cuerpo. la danza que es posible. En el espacio un cuerpo inteligente. Que se entrega a un público tolerante receptivo disponible.

La danza como antídoto de la conciencia. La tensión como antídoto para la comodidad de la percepción.

Espacio Callejón: Humahuaca 3759 – CABA.
Funciones: Jueves 23hs
Entrada: $200 (estudiantes y jubilados $160)


Ficha Técnica:
Creación y performance: Michel Capeletti
Colaboración: Marina Camargo
Asistencia: Federico Moreno
Diseño de luz: Carina Sehn
Música: Pablo Sotomayor - Michel Capeletti
Prensa: TEHAGOLAPRENSA
Diseño gráfico: Michel Capeletti
Fotografia: Fábio Alt
Producción: Michel Capeletti - Adauany Zimovski


Crítica: Vera Carnevale

lunes, 11 de septiembre de 2017

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "MORIRAS SOLA"






MORIRÁS SOLA de Maxi Gálligo, del género de la comedia, que se presenta todos los miércoles a las 19:30 hs en av. Rivadavia 3832 de nuestra ciudad.

Esta obra de teatro dirigida por Abigail Zevallos, tiene como protagonista a tres actrices muy versátiles, que muestran todo su talento y gran histrionismo en las tablas.

Nos sumergen en el mundo de lo femenino, llevándonos a través de los caminos sensuales y sexuales de tres mujeres, fuertes, decididas, independientes y hermosas.

Que llevan su erotismo a flor de piel en un mundo de soledades y angustias. Están en los treinta más vivas y fuertes que nunca. Pero tienen un vacío que la llevara a compartir situaciones insospechadas, el único problema de sus vidas es la soledad y la angustia de no conseguir a ese príncipe azul que nos muestran en los cuentos de hadas.



Pero si la solución de nuestras vidas no está en el otro, sino en uno mismo, ¿Que nos lleva a ver nuestros demonios y enfrentarlos de manera feroz? Divertida y llena de momentos que nos identificaran a lo largo de nuestras vidas. Morirás sola es una representación de los vaivenes de la vida amorosa de la actualidad.

Las actuaciones impecables llenas de emoción y momentos entretenidos, logran hacer partícipes a los presentes en sus delirios amorosos. La química de las actrices, revelan  un trabajo en grupo muy comprometido, la música nos transporta a distintas escenas de nuestras vidas.


 Se presenta todos los miércoles a las 19:30 hs en Av. Rivadavia 3832 del barrio de Almagro de nuestra ciudad con lenguaje fuerte no recomendado a niños. Los invito a pasar un buen rato, con amigos esta joya de la cartelera teatral.


Crítica: Adrián: Ferreyra

sábado, 9 de septiembre de 2017

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "LO ÚNICO QUE HICE FUE JUGAR"




            Una obra donde el juego y la imaginación toman protagonismo, donde se expone la realidad del teatro al máximo nivel. Los actores vivenciaban cada escena con suma sinceridad y autenticidad.

            Manuel un niño de barrio nos cuenta mediante juegos, su historia de vida. Nos presenta  a su mama, su papa su hermanos y su vida. En su casa sus papás se están por separar y él, como todo niño, busca escapar de esa realidad mediante el juego. Sabe la realidad que está viviendo su familia y eso lo entristece pero decide no sufrir y seguir jugando. Los problemas de grandes, son problemas de grandes. Manu tenía otro tipo de problemas, quería derribar al enemigo del otro campo de batalla, quería que su helicóptero vuele bien alto, y quería ser el mejor vaquero de la historia en Texas. Cada juego que construía Manuel (Gerardo Chendo) lo plasmaba con tal credibilidad que nos hacía sentir parte al público  de su helicóptero, de Texas, de sus guerrillas con tácticas, estrategias y de todo su mundo. Cada juego en la obra abría imaginarios y mundos posibles donde todos juntos fuimos al Norte a la casa de Manu, nos llevaron de vacaciones a una playa en San Bernardo y nos devolvieron a Buenos Aires al Espacio Callejón.



            La obra está contada desde el mundo de los adultos, con nuestros problemas y miserias cotidianas pero además se narra desde el mundo de los niños, a esa hermosa infancia que todos anhelamos volver.

            El director y dramaturgo Sebastián Irigo resolvió la puesta de una manera fantástica porque además de llevarnos a una playa en San Bernardo o dentro de un auto camino a Buenos Aires, nos condujo hacia el interior de una casa donde pudimos ver de cerca los problemas familiares que se desataran a lo largo de la historia, así también la vestuarista Analía Morales quien supo diferenciar cada juego de Manu con ropa diferente, el día de su cumpleaños y también no puedo dejar de destacar esos tiernos parches en la rodilla del pantalón de Manu.

            Cada actor supo enamorar al público de una manera diferente y nos hicieron recapacitar sobre la paciencia, el amor y el respeto que hay que tener por nuestros niños. Una obra en la que se resalta la famosa frase CUANDO SEA GRANDE QUIERO SER NIÑO.-

Dramaturgia y dirección: Sebastián Irigo
Elenco 
Gerardo Chendo,  Laura Oliva,  Federico Buso, 
Sebastián Politino y Josefina Scaglione

Espacio Callejón: Humahuaca 3759 - CABA
Funciones: Lunes 20,45hs 
Entrada: $200
Tel.  011 4862-1167
Entradas – Reservas:  alternativateatral.com.ar / espaciocallejon.com


Coreografía: Vanesa García Millán
Musicalización: Sebastián Irigo
Vestuario: Analía Morales
Iluminación: Sebastián Francia
Escenografía: Julieta Kompel
Realización Escenográfica: Gianni Foschiatti – Daniel Padilla
Fotografía: Pablo Tesoriere
Diseño Gráfico: Matilde Pizzorno
Comunicación Digital: Andrés Rovetto
Prensa: TEHAGOLAPRENSA
Asistente de dirección: Roberto González Segura
Asistencia Artística: Nadia Crosa
Dramaturgia y Dirección: Sebastián Irigo


ROLES ACTORALES
Ricardo Federico Buso
Marcela - Laura Oliva
Adriana - Josefina Scaglione
Ignacio  - Sebastián Politino
Manuel  - Gerardo Chendo


Crítica: Cecilia Durán