martes, 26 de febrero de 2013

AMOR, AMORES - Por NICTÉ TOXQUI



Quizá  nunca te quise o quizá te amé demasiado como una borrachera rutinaria con resaca al día siguiente. Después el puro olvido, el cuerpo cansado pero feliz. Me bastó una hora, mi mejor amigo para salir a la calle y ser de nuevo la niña que se quiere comer al mundo.  Otra borrachera, otro amor, otro. Jamás me interesaste, jamás. Me derrito, me muevo incansablemente por todos lados. Mi risa del medio día, de la mañana, antes de irte, antes de venir a donde sea. Mi risa que no sabe de sumisión recibe a todos con su alegoría de siempre, pero tengo la maña de hacerte creer que sólo es tuya. Que sólo soy tuya. Sí, soy tuya, mi amor, soy tuya a nuestro tiempo. Cinco minutos . No has entendido que soy temporal. Me quedo para siempre de algún modo. De alguna manera logro colarme por alguna cavidad amorosa dentro de quien promete amarme para siempre con el letrero de mentira y otra cosita que me da igual escribir o no. Lo he escuchado muchas veces sin quererlo, soy el amor de algo. Qué bien se siente pero es costumbre. Yo no amo en sutileza. Amo locamente. Desquiciada e impulsiva y apasionadamente amo porque no sé amar de otra manera. Podría decir un te amo en la primera cita. Podría hacerlo porque mi corazón es tan ancho y tan rojo que sabe querer sin problemas. Me da pereza y prefiero disfrutar de su proceso de conquista. Mi problema eres tú, todos aquellos que buscan enamorarme sin trasfondos. Tú y todos los que han pasado en mi camino queriendo quedarse. Caballero y patanes. Egocéntricos y humilde. Jamás había tenido tantas ganas de decirle a los que creen que sufro de amor que sufro de alegría loca. Sufro porque quiero. Soy feliz porque quiero. Quiero querer sin temer y por eso hasta ahora nadie me ha interesado lo suficiente como para narrarme una vida juntos. Soy poesía y prosa. Soy cura, tormento, deseo. Que mi cadera ni mi cintura pequeña sean muerte ni forma de quererme en serio, pero sí la medida del infierno al cielo. Qué fatal error es oírles la pertenencia de mi nombre. Asusta, carcome. Putamente me desenredo en mi propio papel para que puedas averiguarme sin saberme completa. Lo básico: mis postres, mi película que verías nefastamente una y otra vez por complacerme, las flores, las mascotas, los libros, mi autor, mi escritora, el amor de mi vida, la muerte, lo que me duele, el libro, mis deshoras, mi lugar, mi malteada, mis cucharadas de azúcar (cuando digo dos, son tres) y así la lista interminable que incluye la lluvia y caminar y platicar, etcétera más etcétera, porque carajo, lo único que me haría más feliz que sus detalles bien planeados es que de la nada alguien se atreva a mirarme en silencio con la vista punzante de nervios, que se deshaga en mil pedacitos diciéndome  “no te sé, pero te amo, así como tú amas más que a nada las fresas congeladas aunque nadie lo sepa porque lo has ocultado desde que tienes memoria de ser”. Lloraría sin temor alguno, lloraría como quien ha sido descubierta tan limpiamente que no hay escena del crimen. Quiero que alguien me descubra, que sepa mis maldades, mis ideas empresariales resultado de la mente maestra de mi padre. Alguien que se ría de mis cabronerías en lugar de espantarse. Alguien libre de estándares de cultura y dinero. Que me llamen con mi apodo en la casa, "amor" siempre,  mi nombre completo-corto cuando no necesite un amor sino un amigo; me aburro fácilmente de los amores. Se mantener la calma, sonreír acaloradamente. Puedo ser un telón rojo que te rompa el corazón sin darte cuenta. Hasta el último segundo descubrí que la prudencia es la mejor arma secreta. Riesgo de echarlo todo a perder para siempre. Sigo sin cuidado. Descuido de despedirse como quien va a la tienda para nunca regresar. Todo esto me viene dando igual porque no me interesa salvar al amor aun cuando sé que puedo romperme en mil cachitos porque soy una sensible de lo peor que se hizo de miles de armaduras para sobrevivirme. Traigo sin descuido el corazón: al aire libre para sacarlo a pasear cuando le dé la gana; que se pierda si es necesario y lo encuentre un agonizante de amor. Los labios rojos siempre. Exclusivamente siempre para los corazones sinceros que se dan a guardar porque esos son los que saben mejor aunque por cegatona jamás lo comprendí. Náuseas de mariposas y gusanos al mismo tiempo. Ésta soy yo rota y completa. De pie sin cansancio alguno. Desconociéndome a cada letra y palpitación de furia descontrolada. Del amor que rechazo pero me falta, quizá…

                                                             Por Nicté Toxqui(*)

Ilustración: Natalia Naka Adamska

*Nicté prefirió presentarse sola: Soy mexicana. Nacida en diciembre  de 1994. Escritora. Enamorada de la vida, medio loca y siempre sonriente. Próxima estudiante de Literatura y actual colaboradora de una revista cultural de mi ciudad. Libre de cualquier tabú y libre porque creo que todos tenemos alas. Me resumo en casualidades que no han hecho más que colocarme en el lugar exacto para escribir. El acto literario –así como hacer el amor, la muerte, la lucha social– ocurre en la soledad del cielo destilándose. Lo he comprobado: cuando llueve se diluye todo lo escrito y si bebes el tónico de letras, vives más. A los 13 años descubrí el poder de las palabras, desde entonces escribo para reencontrarme con la que no existe y que soy.  

IMPOTENCIA Por SOL FA


Disloca el hambre
Por venas ansia
El tacto de sangre
Las palmas vacías
Tu rostro venera
La calma vestida
De triste camino
Palabras dormidas
Impronta la voz
De nada se lleva
La fiebre destila
El nombre ajeno
De rancios anhelos
Y nada abraza
En saliva se ahoga
Su lengua se muerde
Y calla en su cama
Tu nombre. Mentira
Y calla en su cama
Su lengua se muerde
En saliva se ahoga
Y nada abraza
De rancios anhelos
El nombre ajeno
La fiebre destila
De nada se lleva
Impronta la voz
Palabras dormidas
De triste camino
La calma vestida
Tu rostro venera
Las palmas vacías
El tacto de sangre
Por venas ansia
Disloca el hambre


Sol Fa es nueva escritora de La Letra Tal Vez, una inédita mas, una genia mas. Su nombre real es Soledad Fayó, pero su seudónimo es Sol Fa. Tiene 36 años, marplatense, y escribe desde los 13 años. Su relación con el arte empieza a los 24 con el teatro, y la actuación, le gusta el cine, el teatro, se denomina una devota de la música, cero oído para tocar un instrumento, pero la música es sin duda el pulso de su vida. Ella nos avisa a nosotros y a quien la lea... "sepan que Sol Fa, escribió, bailo, o sencillamente estuvo aquí, y tal vez no se acuerden el nombre, pero lo que lean, les llegue al corazón y modifique su instante, ya con eso, me meta esta completa."

Ilustración: Diego Pazos

PECADO Por SOL FA



Avara la noche esconde los sonidos vistiéndolos de silencio
Lleva en sus manos esclavas melodías y transgrede sus misterios
Conservando los secretos en sus espaldas
Como cargando con miles de voces pintadas sobre su quietud
Que lanzan un grito, derroche de placer
De dolor por tu enmudecedor golpe
Envidia en tus anhelos desprotegidos de sensualidad
Cabalgan por tus venas enrojecidas de pavor
Las poesías desteñidas de amores que juegan amar en ti
Ramera que invitas a morir entre tus brazos al gorrión
Indiscreto diáfano en su caminar
Las puntas sus zapatos, van
Lujuria hambrientas de errores
Atascan gruñen sádicamente al sol que se asoma
Fatiga penetrante se ancla en saberse segundos
A la despedida de ti
Entre la ira desbordas tu satisfacción
Por conocer sus debilidades
Te apodera de ellas y cantas suavemente
Acariciando sus cuerpos, los abraza
Con la pereza de no dejarlos ir,
Pero se esconde tras las sombra
De un día que la deja morir.


REFLEJO Por LUCRECIA LABARTHE



Tan triste que no me reconozco. Tan triste que desaparezco, me difumino, me confundo con el fondo húmedo y blanco. Nadie quiere mirar la cara de la pena, ni siquiera yo, ni siquiera si son mías, la cara y la pena, así que me obligo a estar atenta, a inspeccionar cómo se expresan el peso de la desesperanza en los párpados, el dolor del error en las comisuras de los labios, y el vértigo de la caída en cada poro. Decías que uno no se pone triste porque va a morir, sino que se pone todo lo triste que puede para poder morir con alegría. Sin embargo yo no quiero decidir, prefiero que decida el cansancio que es un amigo, un compañero exigente, de esos que te reclaman vaciarte por completo de vos misma, que te hacen abandonarte, dejarte recostada en el camino sin nostalgia, con un alivio pesado y embrutecido.
Tanto cansancio cuando hay tanto que hacer. Hay que preparar la cena, la ropa, la pena y la muerte. La vena, la sangre, el frío, el sueño, todo preparado y listo para complacer. Me complazco en pensar que si llegaran los que no vendrán, si llegaran incesantemente como se fueron (incesantemente), dirían: "murió de muerte limpia, blanca", pensarían "murió de una muerte educada, previsora", creerían "murió de una muerte económica, simple y virtuosa".
Después ellos se sentarían a la mesa ordenada y servida y observarían el testamento. "Les dejo todo lo cotidiano y natural, que nunca fue realmente mío", leerían. "Les dejo las repeticiones, los contactos a medias, los días que pasan, los comentarios, las inconsciencias. Me llevo lo que sé que no puedo darles, los estremecimientos, el hambre, la intensidad imposible, la derrota." Se mirarían, algo circunspectos, y harían gestos de inevitabilidad, de augurios cumplidos. Se intercambiarían teléfonos, porque nunca se sabe, y se irían con una caminata lenta y un rápido olvido.
Digo "dentro de una semana, dentro de un año" y hago un esfuerzo por creerlo. Pienso en planes para hoy, para mañana, en pequeñas actos ordenados que llenarían las horas, una tras otra, pero estoy tan cansada que me confundo de horario y de pronto estoy preparando una torta de manzana a las tres de la mañana y los vecinos golpean la pared en son de queja y no es la pared, es la puerta y sos vos. Pero no puedo contestar porque todo se está llenado de talco, blanco y fresco, en el pecho, en el pelo y debajo de las uñas de los pies. Y es tan suave y tan renovado y limpio que no escucho los golpes y no contesto porque nadie tiene que saber que estoy llena de talco justo antes de irme sin ningún adiós.




Nota de LLTV: Lucrecia Labarthe nació en julio de 1960, reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y es nutricionista de profesión, además de una escritora impresionante. Un lujo entre los ineditos de La Letra

ENTREVISTA A GABO FERRO (TERCERA Y ÚLTIMA PARTE)


 
LLTV: ¿Proyectos inmediatos? 

GF:El libro nuevo, se va a llamar Doscientos Años de Monstruos y Maravillas Argentinas. Vi la celebración del Bicentenario desde lejos, mientras estaba girando por Europa, ese 25 de mayo estaba en Berlín. Recuerdo que un amigo que vivía sobre la avenida San Juan me mostraba con la cámara todo el desfile, la gente, y le preguntaba que pasaban en la tele…y siempre lo mismo. Y suelo ser muy crítico, incluso con en este revisionismo. Hubiera esperado una renovación del elenco de personajes históricos para el Bicentenario. Creo que los mismos nombres, las mismas epopeyas de siempre… creo que un gobierno como este, tan abierto, tan sensible a lo popular, a lo anónimo en el buen sentido de la palabra, a lo colectivo, debería haber hecho en esta celebración un ingreso de lo anónimo, de lo colectivo, y no atendiendo tanto, y no porque no lo merezca,  a la narración clásica de la historia. Para el libro tomé a todos estos personajes ya reconocidos pero para que ellos hablen de otro sujeto histórico anónimo, colectivo, inconveniente … Por ejemplo, lo tengo a Alberdi en 1827 hablando de los Anfibios. ¿Qué son los Anfibios? Son hombres que se meten entre las señoritas de Buenos Aires, se dejan el pelo largo, las uñas largas, manejan el abanico mejor que ellas, hablan de la moda de París mejor que las chicas, y el los denuncia como  “¡Plaga, atención contra esta Plaga! Niñas de Buenos Aires, echen esta peste, y presten atención al joven patriota que quiere hacer hijos…”. 
 
LLTV: Toda la marginalidad social

GF: Toda la marginalidad social, cultural, política. Pasé de cazador a presa a todos estos sujetos históricos que están ahí enunciando y definiendo a personajes que positivamente construyeron la historia Argentina, pero están metidos debajo de la alfombra. Como estos 5 personajes históricos deben tener una imagen, un retrato, ilustrador brillante como Christian Montenegro, y Laura Varsky, notable diseñadora, construimos una especie de manual escolar. Estoy enamorado de este proyecto y lo quiero ver. Planeta se comprometió a presentarlo para esta Feria del Libro. A este proyecto lo quiero en las escuelas, lo quiero metido en las escuelas.  

-LLTV: Bueno, justamente mientras te escuchaba hablar de esto, recorro una de las frecuentes preguntas que me hago, y es por qué arrastramos culturalmente, tanta discriminación social. Por qué aparece rápido como insulto el “Negro de Mierda” o el “Puto de mierda”. 

GF:  Creo que este libro no intenta resolver nada sino instaurar esa pregunta. Solo cito las fuentes, traté casi de no hablar. Que la fuente hable sola. Lo único que escribí fue un breve prólogo, anunciando esto y tratando de poner un par de cosas en perspectiva. Y el retrato habla solo, porque Christian se mete, se involucra. Cuando definen a los negros, bueno, cual es el morbo, y, un negro con una pija así, hacelo. Por ejemplo, los ahorcados, cuando hablan de los suicidas de Buenos Aires a fín del siglo XIX. ¿Qué pasa, se está matando todo el mundo en Buenos Aires? Lo que leíamos en una de las fuentes es que para los testigos lo más espantoso es ver a los ahorcados con el pene erecto. Digo, estos chabones lo que les preocupa cuando ven a los ahorcados es que tienen la pija parada? Entonces “Hacelos así”. Por ejemplo la muchacha peronista descripta en toda la transformación de cómo viene como una chinita de alpargatas, según el mismo autor, del interior, y se hace rubia con taquitos en Buenos Aires, toda esa transformación vos la lees y decís “¿Me está hablando de un bicho o de una mujer?”, porque habla de una oruga que se hace mariposa. Fueron como 15 años de laburo, y sabía que estaba construyendo un libro guardando esas fuentes. Ya desde el año 2000 que leía una fuente así y decía que bueno, y “tac” la guardaba. Y cuando ví esto del Bicentenario dije “este es el momento”.   

LLTV: Finalmente Gabo, dos preguntas vinculadas a lo político y social, si se quiere. Primero, qué opinión tenés formada sobre La Ley de Medios Audiovisuales? 

GF: La verdad, sé poco y nada. Lo único que sé por lo que escucho, suena absolutamente pertinente esta democratización de la capacidad de divulgación audiovisual de ciertos medios, y poner en pie de igualdad ciertas cuestiones más allá de su capital real. 

LLTV: ¿Qué opinión tenés formada sobre la consolidación de este proyecto nacional y popular que encabeza nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner? 

GF: Tiene terribles aciertos que lo harán pasar a la historia, y tiene otras cosas que no logro entender y que posiblemente sean inherentes a los juegos políticos partidarios del peronismo. No entiendo como Menem puede ser senador de este mismo movimiento. Y sin embargo la igualdad de derechos, la identidad de género, la apropiación del género que corresponde a tu cabeza, casamiento igualitario, realmente cuando vos estás en el interior y ves que se hace buen uso de la Asignación Universal por Hijo…eso es conmovedor. 

LLTV: ¿Sos testigo de eso? 

GF: Sí. También soy testigo de gente que me dice que eso es exactamente al revés, y que se hace mal uso de eso. Yo fui testigo de lo opuesto. Y necesito decirlo. Yo no soy peronista, soy, como definía el viejo Bayer (Osvaldo), soy anarcopacifista, y me apropié del término.  

LLTV: Bayer es un tipo que acompaña este modelo.  

GF: Si, por supuesto. Hay algunas cosas que uno acompaña y hay otras que hacen ruido. No me gusta la soberbia, nunca. Y cuando se hace uso de la soberbia, no me gusta. Sea del lado que sea. Soy muy crítico por lo que acompaño y desacompaño con la misma pasión. La política se juega en esos términos, la política en el buen sentido. La política partidaria a mí me asquea. Una política de favores, donde tenés encontrados a dos partidos supuestamente opositores apoyando la misma ley y vos te quedás con la boca abierta. ¿En qué momento hubo comunión acá, qué me perdí?. El lobby es de las peores cosas que le pasaron a los congresistas y a los asambleístas. Los malos jugadores de ajedrez es lo peor que le ha pasado al ajedrez. Hay momentos en que soy más anarquista. Descreo de la política partidaria. Pero no soy un necio, cuando veo que se hacen cosas piolas, carajo. Ahora, con la oposición que tiene este gobierno, uno no siente otra cosa más que acompañar. Conozco mucho del peronismo. Mi viejo trabajó toda su vida en el Frigorífico Lisandro de la Torre y en Club Atlético Nueva Chicago. El Mataderos más visceral. A mí el peronismo me celebró los días del niño, esa política dentro del barrio, dentro de la villa a la cual yo tenía mis amigos, el peronismo está metido en mi historia. Entonces, siento que tengo derecho a poder decir lo que quiero, porque me crié adentro del peronismo, y adentro del socialismo. A ver, mis viejos se casaron el mismo día y en el mismo momento que se estaba muriendo Eva Perón, se termina la boda medio de improviso, y en la fiesta de casamiento la mitad de la familia llorando desahuciadamente, y del otro lado entregando habanos porque se había muerto la puta. Un quilombo padre. Lo tengo manuscrito contado por mi viejo. Peleas políticas en tiempo real. Por eso no me vengan ahora con que me tengo que definir. Creo que me defino bastante positivamente como ser libre…y así empezamos a charlar, y está bueno que termine igual, soy libre.
 
Entrevistó: Walter Gómez

viernes, 15 de febrero de 2013

DOSSIER FOTOGRÁFICO DEL FESTIVAL EN HOMENAJE AL GRAN MAESTRO LUIS ALBERTO SPINETTA - TODOS CANTAN SPINETTA - ALMA DE DIAMANTES

La Letra Tal Vez te da el privilegio de mostrarte un Dossier de fotos muy especial. Se trata de la cobertura que hizo Alejandro Silva en el recital homenaje en memoria de Luis Alberto Spinetta. Dicho evento Inscripto en el Plan Nacional Igualdad Cultural impulsado por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios junto a la Secretaría de Cultura de Presidencia de la Nación fue cubierto por escasísimos medios. La Letra de la mano de Alejandro tiene la exclusividad de contar con un material que es en muchos casos sumamente conmovedor. Todos los artistas fueron fotografiados y algunas pocas fotos las vas a ver en esta entrada y para ver todas (o casi todas), ingresá al navegador de tu derecha.
 
Machi Rufino emocionado interpretando Los Libros de la Buena Memoria

Gabo Ferro interpretando Muchacha Ojos de Papel fue quizas uno de los momentos mas emocionantes de la noche.

David Lebon interpretando Despiertate Nena.

Niño Condenado por Gustavo Santaolalla

Pedro Aznar junto a Marcelo Torres ex Socio del Desierto
 
Fotos: Alejandro Silva

miércoles, 13 de febrero de 2013

ENTREVISTA A LA ACTRIZ ESPAÑOLA SUSANA HORNOS , EN EXCLUSIVA PARA LA LETRA TAL VEZ

La Letra Tal Vez tuvo el enorme honor de entrevistar a la actriz española Susana Hornos, quien se encuentra en Buenos Aires presentando la obra La Noche del Ángel, junto a Federico Luppi, en febrero los Domingos 18:30 Hs, y Lunes 21 hs Teatro PICADERO Pasaje Discepolo 1857. Se estrena este domingo 17 de febrero.
Susana Hornos estudió arte dramático en la EMTZ y comenzó trabajando en Zaragoza en la compañía estable del Teatro de Estación donde realizó numerosos montajes de teatro clásico y contemporáneo. Después en Madrid hizo gira por todo el territorio español y trabajó con numerosos directores: R. Ballesteros, Cristina Marsillach… Dio el salto a Argentina en 1999 y  desde entonces su carrera ha estado vinculada a ambos países. Es también guionista, en el 2004 uno de sus guiones fue dirigido por Federico Luppi: Pasos, por su trabajo en este película ganó el  premio actriz revelación en el Festival de Toulouse en Francia.
Ha trabajado en cine en Argentina con J.C Desanzo en Verano Amargo, C.Galettini en La Patria Equivocada y La pasión de Verónica Videla de C. Pellegrini en Argentina, en México con Silvia Macip (Agua 1%) y con el director cubano Leonardo Pérez en La flecha de cupido. En teatro, ya en Argentina interpretó la Poncia en La casa de Bernarda Alba bajo la dirección de Gonzalo de Ottaola en el Margarita Xirgu y Elvira, en el Don Juan de Moliere dirigida por Yoska Lázaro.  Dirigió Como si fuera esta noche con Mireia Gubianas (Gorda) y Zaida Rico y Ana y el Once de marzo en el Centro Cultural de España en Buenos Aires.
En 2012 coescribe y codirige con Zaida Rico Granos de uva en el paladar, obra acogida excepcionalmente por la crítica con funciones en el Centro Cultural de la Cooperación, en el Teatro Payró y fue seleccionada por el ciclo Teatro x la Identidad. Actualmente se encuentra escribiendo con Zaida Rico la obra Pinedas tejen lirios con Arantza Alonso, Ana María Castel y Ariel Perez de María. La obra se estrenará en julio del 2013.


Foto de Sebastián Miquel

LLTV: ¿Susana, cuáles fueron los tres libros más importantes que leíste? 

SH: La importancia la mido por cómo me influyeron en diferentes momentos de mi vida: Muerte en Venecia de Mann la leí de muy joven, cuando recién comenzaba a leer lo que llamamos “literatura”, ahí supe que leer iba a ser un modo de abrirme al mundo, de eliminar prejuicios, de meterme en psiques que me obligarían a indagar la mía propia. Vino después todo el teatro de Valle Inclán, no elijo una, todo Valle te descoloca, incomoda y llena de escozor y vida. Y Mujeres que corren con lobos de Pinkola Estés, es un libro de cabecera, lo dejo, lo retomo, está siempre ahí, acompañando a mi loba y ayudándola a salir.  

LLTV: Cuál es el último libro que leyó 

SH: Las horas de David Hare en su idioma original…todo lo que él escribe se me coloca en un lugar del corazón, pero no encuentro traducciones de él que me gusten…una pena, es un autor que merece la pena conocerse. 

LLTV: Qué libro le marcó algo para siempre y por qué. 

SH: San Manuel Bueno Martir. Soy provinciana, vengo de lugar chico, críada entre ganado, primos, colegios de religión católica…y Unamuno cayó en mis manos. Ese cura que finge creer y al que consideran santo. Hoy en día donde, no soy creyente, donde le planteo muchas críticas a la Iglesia a la que pertenecí, reconozco que ese libro no fue el inicio de mi ateismo, pero si el inicio para comenzar a preguntarme, a querer rascar más alla. Hace poco escuché uno de los documentos de RTVE sobre los últimos días de Unamuno, me cuesta reconciliarme con muchas de las cosas que hizo y no quiero convertirlo en un héroe por su famosa frase “Vencereis pero no convencereis” pero sí creo que él tuvo en vida esa duda, ese sinvivir, ese Don Manuel metido dentro que hizo que escribiera personajes llenos de tamaña profundidad y paradoja.  

 

LLTV: ¿Escribe?

SH: Escribir es mi segundo o primer oficio, según se mire. Tuve mucha suerte, comencé de muy chica, con 8 añitos y uno de mis tíos, que era profesor de literatura e historia, les insistió a mis padres para que me alentaran. Es muy importante el apoyo, los profesores…un buen docente puede sacar lo mejor de uno y fomentarlo. Escribo cine, cuentos, guiones, teatro...

LLTV: ¿En qué circunstancias escribe?

SH: Soy disciplinada, tengo que dedicar todos los días unas horas a ello, sino soy despistada y caótica y no hago nada.  

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te gustaría interpretar?  

SH: Cualquiera de Griselda Gambaro. No hay un personaje de sus obras que no me latigue de alguna forma. En el sentido emocional, claro está.  

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te gustaría invitar a comer en su casa?  

SH: A la mujer judía de Brecht, me gustaría decirle que hemos cambiado, que el mundo ha ido a mejor…aunque le mienta.  

LLTV:¿Qué cosas le llenan de angustia y no puede controlar? 

SH: Las enfermedades mentales, el altzeimer, la demencia senil…He dejado de tener cerca a demasiada gente a la que quiero, como los conocí, como ellos eran. Me atraviesan de angustia los rostros de personas que envejecen sin sentir a los suyos cerca. Hasta la enfermedad física más dolorosa permite la comunicación…Yo reconozco mi imposibilidad, no he podido aprender su lenguaje, su mundo, en ese limbo que no alcanzo.  

LLTV: ¿Cuál es su mirada sobre la crisis en España?  

SH: No tenga forma de ser optimista. No puedo. Solo tengo esperanza pensando en que la gente joven por primera vez está mirando un poco más allá del metro cuadrado que hay a su alrededor (me incluyo) o que en una semana se hayan recogido un millon de firmas pidiendo la dimisión del PP. Pero ¿va a cambiar el sistema D’Hont, nuestra forma de votar, el robo bancario, la corrupción…?. No puedo ser positiva en esto.  

Susana Hornos junto a Zaida Rico y Baltasar Garzón, en la semana
de Memoria compartida a raiz de la obra: Granos de uva en el paladar.

LLTV: Sin ser economista ni dirigente de un partido político, como ciudadana simplemente, ¿Cuál debería ser el camino a tomar para revertir la profunda crisis de su país?  

SH: La primera insisto, el sistema electoral. La segunda retomar los mecanismos de control que una vez tuvo la democracia, han fallado todos, sino ¿cómo es posible la escala de corrupción y estafa?. Un ejemplo, el propio Tribunal de Cuentas, que se ocupa de fiscalizar la financiación de los Partidos políticos está presidido por…los propios partidos. Económicamente soy keynesiana, ahora mismo estoy leyendo el libro De Smith a Keynes de (Axel)Kicillof y me hace ahondar en ello aun más.  

LLTV:¿Qué opinión tiene del proyecto nacional y popular que encabeza aquí en Argentina, la presidenta Cristina Fernández?

SH: Vine por primera vez a Argentina en el 99, viví el final de Menem, De la Rua, corralito…es la primera vez que veo un proyecto de Estado, de país. Lo querría para España, saber que hay un rumbo al menos. ¿Perfecto?. No, no puedo estar de acuerdo con lo que está ocurriendo con las minas y otras cosas, pero en la balanza es tanto lo que hay a favor, que sin duda confio con el corazón que siga adelante. Desearía una oposición con propuestas y críticas del lado del país y no de los que lo destrozaron, eso, sin duda, signficaría una cambio importante.  

LLTV: ¿ En qué circunstancia tuvo la primera sensación que se iba a dedicar a la actuación.  

SH: Tantas veces uno ha escuchado esta historia, no soy original...me metí a la actuación de rebote, acompañaba a una amiga que quería hacer las pruebas de la selección para la Escuela de Arte dramático de Zaragoza, como duraban dos semanas, las hice con ella por que estaba muy nerviosa. Elegí una parte de Educando a Rita, de Willy Russel …y perdí. Una vez sientes esa comunión con el publico, aunque sea en el aula de une escuela, no hay marcha atrás.  

LLTV: Película preferida  

SH: Cosas que diría con solo mirarla, en realidad todo el cine de Rodrigo García… 

LLTV: Cuéntenos por favor Susana, sobre La Noche del Angel, sobre la obra de teatro en sí y hasta cuándo y dónde la estarán presentando en Argentina? 

SH: Hasta cuándo, lo marcará el público, solo puedo decir que ojalá sea por mucho tiempo. Estamos en el Teatro Picadero, los domingo y los lunes, es un lugar emblemático en el tiempo, por todo lo que significó, pero además Sebastian Blutrach y su equipo le han dado modernidad y mucho encanto, mucho trabajo día a día.
La obra…difícil poder resumirla, cada vez que me meto en Ana, mi personaje, es un viaje a uno mismo, desde lo emocional, desde mi infancia, pese a ello no creo en la memoria emotiva sino en las imágenes, y todas ellas aparecen en La noche…mucho amor, mucha crudeza, el psicoanalis, la familia… 

LLTV: ¿Conoce algo sobre la obra musical de Luis Alberto Spinetta, a quien homenajeamos este mes en La Letra Tal Vez? 
 
SH: No es posible no conocer a Spinetta. Barro, tal vez es una de mis favoritas…ojalá se haya vuelto canción. 

LLTV: ¿Qué significa en su vida Federico Luppi? 

SH: Es mi compañero, con quien comparto todo, mate, charla, afecto y mucho amor. Es con quien araño el tiempo. Somos un pigmalion el uno del otro, su no-ego y su pasión por aprender más cada día, hacen que en esta relación de casi 14 años, no haya uno que sea el que enseñe, los dos estamos ahí, no importa la diferencia de edad o lo que llaman experiencia, los dos tratamos de aportar y escuchar al otro. Nos hemos hecho fuertes juntos. Y eso nos ha permitido crecer individualmente, creo. En nuestro anillo de bodas pone solo “Permanece”. Tiene que ver con un poema que él me dio a conocer de Tennyson. La gente que lo lea, entenderá que hay entre nosotros dos.  

LLTV: Próximo proyecto en el que está trabajando 

SH: De nuevo con Zaida Rico (Granos de uva en el paladar) estamos escribiendo juntas y comenzamos en marzo los ensayos, y de vuelta también, dirigimos juntas. La obra se llama Pinedas tejen lirios. Es una obra de tres personajes que gira alrededor de la violencia contra la mujer a lo largo del tiempo y en diferentes lugares. El origen es la vida de Mariana Pineda, asesinada en 1831, no cuento más, pero sí aliento a la gente  a que lean sobre ella y su vida. Lorca la convirtió en mito con la obra de teatro que lleva su nombre.

Entrevista realizada por Walter Gómez

 

ENTREVISTA A GABO FERRO - EN EXCLUSIVA PARA LA LETRA TAL VEZ (SEGUNDA PARTE)



LLTV: ¿Cuando tuviste la primera sensación de que te ibas a dedicar a la música? 

GF: Tengo un hermano que me lleva 11 años y de chico me dejaban a cargo de una señora que no me prestaba mucha atención y aprovechaba para tomar un vinilo y ponerlo en un Winco. Todo el mundo en casa después decía “Mirá tan chiquito y como sabe hacer andar el tocadiscos” Entre esos primeros discos estaba el primer disco de Almendra, Desatormentándonos, Treinta Minutos de Vida (Moris) que era mi favorito porque tenía De Nada Sirve que para mí era impresionante. Yo con el de Moris tenía una historia de amor mal. Iba al Jardín de infantes con el disco, abrazándolo, y recuerdo muy vivamente esa sensación. Se lo había robado a mi hermano, porque yo no tenía discos propios. Sí recuerdo positivamente que me decidí a tomar la comunión a los 7 años porque descubrí que te daban guita a cambio de una estampita. Después de la fiesta salí para la disquería ¡Toda la plata para vinilos! Ahí me compré como 15 discos. 

LLTV: Te dieron buena plata… 

GF: ¡Un montón!. En esa época yo iba doble escolaridad, todo el día en la escuela. Cada miércoles a la parroquia para tomar el curso para la comunión durante todo un año. Recuerdo que me llevaba el señor del micro de la escuela a la parroquia y le decía “Martín (así se llamaba), llevame a mi casa que perdí el catecismo”. Después mi vieja le decía, “Martín, usted no le de bola, lo tira; le miente”, y yo le decía posta, sino llevo el Catecismo no puedo ir. 

LLTV: Tenés muchos vinilos guardados?- 

GF: No, tengo pocos porque después en el secundario empezamos con el intercambio, y después el casette y el CD. Ahora comenzaron a editar en USA mi trabajo vinilo volví a activar la bandeja y recuperé bastantes. 

LLTV: ¿En Vinilo? 

GF: Si, si. El primero ya está acá dando vueltas, vinilo 180 grs. es un tesoro para mí. 

LLTV: ¿En qué circunstancia componés? 

GF: Hay dos momentos en la composición. El primero puede venir en cualquier momento y tiene que ver con lo que básicamente, por lo general deviene con el primer verso de la canción. Un verso que me explota, lo anoto, y después lo laburo en casa, lo bajo al papel, o lo bajo en el monitor, y lo voy trabajando, o voy dejando que se tome su tiempo, o no.- 

LLTV: ¿Y la música? 

GF: Por lo general la busco en lo que está escrito. Recuerdo que en primer grado la señorita decía “cada verso tiene ritmo y música”. Y eso me marcó, miro el verso, me suena y le busco donde está su música y su ritmo. A veces no me dan ganas de contar una historia, a veces me dan ganas de agarrar esa hermosa tradición de nuestro rock de describir un escenario, empezar a abrirlo y a través de eso que cada uno lea lo que quiera. 

LLTV: Al estilo Manal, Una casa con Diez Pinos 

GF: ¡Claro! Aunque menos urbano y mas intro. Menos urbana probablemente…en apariencia.  

LLTV: Cuántas descartarás… 

GF: Vivo descartando. La Cabeza de la Novia estuvo doce años en un cajón. Cuando el Amor No Entra, salió en diez minutos. Y las que quedan guardadas, quedan ahí hasta que me dicen algo. Pero es laburo, no hay magia en este momento de la composición. No me gusta arreglar las canciones. Hay un exceso en el arreglo musical que a mi desenfoca de lo que yo quiero decir. Me hace menos eficaz la canción como mensaje. Trato de arreglar lo menos posible. Un maquillaje que a veces es necesario y a veces no. En los 70 algunos decían “la letra la hago en el estudio, total es lo que menos importa, o en los 90, la afirmación de ciertos elencos discursivos como el de la cerveza, la esquina la moto, etc. La música también, Digamos que hay gente que si tiene una letra mas o menos, tiene una canción. Yo no. Si no tengo una letra que me sacuda y no me conmueva, no tengo ninguna canción. Mi música no se acomoda a la escucha del mercado, a la escucha capitalista. Por eso tal vez a alguien se le ocurrió editar mis discos en vinilo. Vos con el vinilo no podés salir a la calle. Necesitás sentarte, ponerlo, escucharlo, darlo vuelta. Por eso a veces puedo desentenderme del escucha nativo de MP3. Hay gente que no me escucha porque no me tolera, no tolera mis canciones, ni mi timbre de voz. No atiendo esas cosas. Esa libertad te salva. Ni creo pertenecer  a una escena o colectivo de cancioneros. Yo no sé cuánto tengo que ver con otros compositores solamente porque cante y toque la guitarra. 

LLTV: Me imagino que partís de la base que muchos de ese “colectivo” tienen contratado con un sello determinado, sacar un disco por año. 

GF: Si, ser dueño de tu edición, de tu tiempo, te hace libre. Sacar el disco que vos querés, con el sonido que vos querés, sin tener como norte el sonido de la radio con la el sello que te tiene dice tener pautado. Yo sigo eligiendo. Primero, por esto que te digo, porque me hace feliz y segundo porque, no sé cuanto podría seguir trabajando de la otra manera. Este año, además, seguimos desarrollando un trabajo con la música contemporánea con Haydée Schvartz. También con Carlos Trunsky, un coreógrafo tremendo, voy seguir escribiendo, saldrá un libro por Planeta que vamos a presentar supuestamente en la Feria de Libro. Todo eso puede hacerse así porque soy libre. No va conmigo la canción capitalista o melonormativa de tres minutos y medio, pautada por cierta parte de la industria cultural.  

LLTV: No hubiera existido Crucis 

GF: Ah bueno, pará. Año 74 era otra cosa.  

LLTV: Está bien, pero hoy no hubiera existido Crucis. No entra dentro del formato de los sellos de hoy. 

GF: ¡Nooo, ni en pedo! Canciones de siete u ocho minutos. Me hiciste acordar, que grande. La triste Visión del Entierro Propio, lo tengo en casette ese disco. Era una gran banda, era la banda que Charly quiso hacer cuando hizo La Máquina de Hacer Pájaros. Yo sé que cuando Gustavo (Montesano) hizo su primer solista, Charly estaba. Pedro (Aznar) incluso que tendría 17 años. 
 
 
La tercera y última parte de la entrevista la vas a poder leer a partir del próximo 1 de marzo.
 
Entrevista realizada por Walter Gómez en exclusiva para La Letra Tal Vez
 
Fotografía: Majo Zubillaga

ENTREVISTA A LEO SUJATOVICH, EN EXCLUSIVA PARA LA LETRA TAL VEZ - SEGUNDA PARTE -


LLTV: ¿En qué circunstancia componés? 

LS: No hay una circunstancia en particular. Tengo momentos en que me surge mas espontáneamente, o hay momentos en que por ahí voy pensando algo que quiero componer y hay un proceso de pensar, y después sentarse a ver que sale. La composición es un proceso bastante complejo, bastante…a ver te hablo de lo que me pasa a mí…para nadie es fácil, pero habrá para quienes será mas o menos complejo, mas o menos fácil, mas o menos traumático. Hay muchos momentos de encuentro y desencuentro con lo que uno escribe también. De ir para adelante, de ir para atrás. De hacer, de deshacer. Y eso genera mas y menos confianza con lo que estás haciendo. Para mí es importante siempre, intentar conservar cierta distancia inclusive con la escritura, que es lo que a veces permite objetivarlo. A veces tomo cierta distancia, pasa el tiempo lo agarro y digo “¿esto lo escribí yo’”, y me respondo “que bueno, o que cagada” (risas). 

LLTV: Lo asocio por lo que decís a la escritura literaria. 

LS: Ahí va, yo creo que debe ser un proceso semejante. 
 
 

LLTV: Y en lo emocional cuando terminás de componer, te pasa que después sentís un desarraigo, algo así como decir “bueno ahí está, esto ya no es mío”. 

LS: Eso no sé. Eso que vos decís hay mucha gente que lo menciona, es una sensación que la obra deja de ser del autor para pasar a ser de los demás. Me parece un poco raro. Como expresión yo no la comparto tanto, no me la puedo figurar mucho para mí. Me parece fantástico que el otro pueda hacerse de la obra en el sentido de incorporarla, de disfrutarla, de identificarse, lo que quieras. De hecho a mí me ha pasado con obras de otros, al punto de decir “qué mortal lo que escribió este tipo, lo quiero seguir escuchando, qué bien me hace escucharlo”. Pero me parece que el autor, quiera o no tiene, un lazo con esa obra que es un lazo inapelable. Aún te diría pasado el tiempo… Hace mucho tiempo grabé un disco de una cantidad de música que yo había compuesto, y mientras yo hacía ese disco tenía la sensación de que en realidad no era esa la música que me identificaba en ese momento. Pero bueno, yo estaba embarcado, lo terminé, y es un disco que terminé de grabarlo en EE.UU. con unos músicos increíbles de allá, con Michael Breker, con unos tipos bárbaros. Lo mezclé allá, lo edité acá y nunca lo presenté, nunca lo toqué en vivo. Sentí que era una música que no me iría a representar demasiado en ese momento. 

LLTV: ¿Y cómo pegó en el mercado ese disco?

LS: Vos sabés que me pasó una cosa complicada. Cuando yo terminé el disco se lo llevé a un sello y me pusieron muchos peros para editarlo, pero finalmente lo editaron. Un disco instrumental, con música de fusión. “Dulces Sueños” se llamó el disco. Estaba en algunas disquerías y me acuerdo que a los seis meses más o menos me llaman del sello y me dicen “Che te llamo porque el disco anda bien, la verdad me lo piden, te lo queríamos contar. Juntémonos a ver cómo sigue esto”. Y me cagaron porque yo no quería seguir por ahí.  

LLTV: Te mataron…

LS: No, yo fui de frente y les dije “Mirá, yo estoy en un momento de viraje, si vos querés que saque un disco como ese, lo siento pero no puedo hacerlo”. Y ahí quedó. Y me llevó bastante tiempo encontrar un nuevo camino expresivo. Que fue recién en el 2000 cuando grabé un disco de tango. 

LLTV: Que fue el disco que tanto éxito tuvo, perdón no sé si la palabra exacta es éxito.

LS: No, no sé si…A ver, fue un éxito para mí porque encontré…a ver eso es éxito para mí: Encontrar el camino por el cual seguir haciendo cosas.  

LLTV: Éxito es una palabra pesada.

LS: Es una palabra muy pesada.  

LLTV: Encima a vos que te caracteriza el bajo perfil, uno de los tipos más premiados y no estás en la tapa de los diarios, y mas allá de que el premio igualmente es el juicio de valor de alguien.

LS: Los premios para mí son un arma de doble filo, trato de tomarlo como una caricia, un reconocimiento, y…curiosamente después de recibir un premio nunca me vino nada demasiado bueno. 

LLTV: Paradójico

LS: Uno dice “Uh, le dieron tal premio, ahora lo van a llamar de todos lados”. Todo lo contrario (se ríe). Te juro. Ves esos premios de ahí arriba (nos muestra unos 4 o 5 premios que luce en una repisa alta), esos se llama Lápiz de Platino, son el máximo premio que se le otorga a la música de publicidad. Son un montón, bueno eso se da una vez al año. Esos años, los meses subsiguientes a la entrega de esos premios, no tuve laburo. 

LLTV: En definitiva el mayor premio es que artistas como Eladia Blázquez, Mercedes Sosa, Spinetta en su momento, Fito ahora, te hayan convocado para hacer algo juntos.

LS: Es tal cual como lo decís vos, mirá el día que yo una mañana estaba tomándome un café en un bar y me entró un mensajito de texto de Fito proponiéndome hacer un disco con él…esa es la ficha que cae. 

LLTV: ¿Cuales son los tres mejores discos que escuchaste en tu vida?
 
LS: (Lo piensa durante varios segundos) Te voy a decir los tres que me acuerdo ahora. Tres discos que yo recuerde ahora que me hayan marcado mucho…por ejemplo Chick Corea El Sombrerero Loco,  Rick Wakeman Las Seis Esposas de Enrique Octavo, El disco Symbiosis, que es una obra, el disco es de Bill Evans. O sea la obra Symbiosis.