miércoles, 20 de octubre de 2010

Digamos… que sí

Es como si dijera, que ni siquiera le inquietó que algo de esto pudiese pasarle.
Digamos la vida, digamos los días,
si me mojé el pelo, si me reí una vez más.
Si subí algún escalón, si lo abracé.
Si le hablé al oído.. no.
No me preguntó nada.
Un día, por no decir algún dia,
desde alguna de sus cuevas,
llegó alguien que con calma
me agarró del cuello y me dijo
"no te lo va a preguntar nunca
simplemente simple
como si te dijese que es
sólo porque no te ve.
Es tonto, no haber visto tanta luz.
Se quedó ciego, se asustó."
Y me regaló algo así,
algo así, como si dijera un beso.  
Que sorpresas son esas?
Por qué este hombre tiene esos ojos, negros como embudos.
Esos ojos entrecerrados, ese signo de pregunta en la frente.
Dos manos francas, y una sonrisa de costado.
Un conjunto intrigante, por demás.  
- Contame que ves - le dije con las pupilas grandes, mi sonrisa ansiosa y cerca de su perfume.
- A vos.. Me gustaría que veas como sos en mi mundo.

"Ahora sí.." Me dije.

Por qué busco lo que busco pero sin quererlo encontrar?
Busco simulado, busco en cuclillas de mentira.
Busco sospechosa, busco casi en penumbras.
Busco y grito que busco, pido buscar.
Y cuando encuentro lo que encuentro porque quise tocarles el hombro,
sólo a esos que son los que no busco pero recolecto,
un cielo azul violeta se me viene encima,
y ahí es cuando la danza de la lluvia empieza. 
El juego empezó, yo divertida en mi morbo.
Pero estoy cansada hoy, y me parece no querer jugar.
- Jugar, es con juguetes. No con tu corazón -  
Que tonta fui!
Me lastimé hasta mi punto ciego, para ser la primera en llegar!
Esa victoria es mía,
tuya tuya y tuya fui,
para llegar a la victoria mía.  
Ahora el juego termina,
termina el juego en el que hay sangre.
Ahora, entrenada mi mente,
comienza el juego logístico.
El juego inteligente, el juego divertido.
El de verdad.
El más peligroso, y el camino a la sabiduría de la felicidad -y viceversa-
Ahora que tengo estos dos ojos nuevos, puedo ver a mi compañero, y elegirlo despierta. 
El nuevo juego comienza
y esta vez no estoy sola.
Habré elegido lo que busco?
Habré abrazado a lo que digo buscar?
Yo te digo sí, por ahora sí,
hoy sí y ayer no.
Y mañana no.
Pero hoy si.
La inseguridad de esta verdad,
caduca en el momento en el que se hizo la pregunta escondida,
esa, la que ponía en marcha el motor.

“¿Quien está jugando con quien?” 

A ella:
Curiosidad o miedo...?

..sí, me quedo.


                                                 Laura Soledad Beraldi

No hay comentarios:

Publicar un comentario