viernes, 25 de mayo de 2018

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "AMAR, AMAR, AMAR"





Observamos un recodo en un bañado, un remanso de un río, vegetación, flores, plantas acuáticas, agua, nenúfares, flores de irupé...y al Hombre Muerto, y a la Novia Errante, como fantasmas de lo que han sido, como leyendas de lo que son.

El amor los convoca en ese espejo de agua, pasaje de un mundo con la solidez de la carne, al otro mundo, el de lo efímero e inasible, tránsito órfico a lo desconocido. Aquel mundo, del que nadie vuelve, dicen…

Pero a ellos los reclama un amor como un turbión, una risa en la siesta, el chapotear de un niño, un reflejo de luna en el río, una brisa, una palabra galante, el cuello esbeltamente  inclinado de una mujer, una novia en el tiempo, un hombre con lo que un hombre desea y teme, la eternidad.



Ambos, la Novia Errante y el Hombre Muerto, llevan separados mil años y se encuentran y se pierden en un juego de repeticiones, levemente iguales, sutilmente diferentes, para volver a sumergirse en las insondables profundidades  pobladas de voces y sombras,  y miríadas de peces que los miran con ojos de asombro…

Una escenografía expresiva, la iluminación brinda climas de ligereza y ambigüedad. La música en escena envuelve el relato aunque no siempre resulta funcional. Tal vez menos es más. Buenas actuaciones conforman un espectáculo para apreciar, como se puede leer un cuento de J.J.Saer en una siesta del estío.


                  
Dramaturgia:  Fabián Díaz

Música: Mercedes Lescano

Escenografía y Vestuario: Isabel Gual

Elenco: Gabriela Pastor, Fabián Díaz

Dirección: Manuela Mendez

Prensa: Correydile Prensa

Crítica: Gustavo Oviedo

                                           Sábados 20 Hs.   Teatro Abasto Social Club

                                                            Yatay 666  CABA


CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "IMPROVISA2"





Como dice el título de este espectáculo lleva a relacionarlo con lo dinámico y espontaneo, y claramente lo es. No cabe duda del talento de estos actores en los cuales se puede ver un claro profesionalismo a la hora de subir al escenario.

Desde coreografías, hasta expresiones corporales podemos ver en este show. Y se puede decir “show” con todas las letras ya que hace que el publico se sienta atraído constantemente sin haber baches ni vacíos en los cuales la gente pueda llegar a aburrirse. Eso nunca ocurre.

Totalmente divertido, desde grandes hasta chicos pueden disfrutarlo. Impresiona lo que generan en este espectáculo, intercambiando de manera fluida con los espectadores, proponiendo temas disparadores para que a partir de eso surjan sus tan grandes improvisaciones. Cuentan con varias temáticas para que a partir de ellas surjan de formas variadas, con gran comicidad, la historia que van a interpretar.

Vale destacar que solo participan los espectadores que así lo quieren, y encima de eso son beneficiados por premios que no dejan nada que desear.

Una firmeza y presencia actoral destacable, con una escucha constante donde utilizan los detalles adquiridos desde el momento cero, hasta el final. Ligando todo el tiempo, rematando chistes, retomando las cosas del público y así generar esas historias elaboradas en vivo y en directo frente a los espectadores.

Cuentan con la presencia de un musico en escena, donde con una guitarra genera las situaciones de las escenas planteadas por los actores. Tan dinámico es esa combinación que se puede llegar a pensar que vienen ensayando desde largo tiempo. Pero en realidad, según declaraciones de estos actores, los ensayos no existen… y mucho menos acuerdos previos.

Es un conjunto ideal para disfrutar en familia, con amigos o inclusive solo. No tiene desperdicio ya que todas las funciones son diferentes, nunca vas a ver nada igual entre función y función.

Improvisa2 están presentándose en el teatro Chacarerean, Nicaragua 5565, Palermo, CABA. Todos los sábados a las 22 hs.

Actúan: Gabriel Gavila, Mariana Bustinza y Tomas Cutler.
Prensa: Shirly Yael Potaz - Productora de TV . Prensa y Comunicación
Crítica: Leandro Giottonini

lunes, 21 de mayo de 2018

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "CHICOS MALOS"







CHICOS MALOS se narra como un Show Freak Performático concebido y dirigido por Gabriel Gavila. Presentado todos los domingos 21:30 HS en el espacio artístico “La Sodería” Vidal 2549 del barrio de Belgrano de nuestra ciudad.

Tiene como protagonistas a diez actores jóvenes y multifacéticos, que darán de hablar por su calidad actoral. Totalmente renovado y en su tercera temporada, juran ser más malos que nunca.

Un show que promete ser el suceso teatral de la temporada, con todo tipo de sorpresas, giros, piruetas, con los condimentos para ser un éxito total. Por no poder continuar por la rebeldía de uno de sus integrantes, que plantea la búsqueda de la originalidad y la verdad.

Con una lucha de poder sobre el escenario, involucrando a los presentes a tomar partido y elegir un lado sobre la propuesta estética establecida por el relato dramatúrgico. Estas criaturas nos sumergen en su universo de seducción y sexualidad. 

Los invito a revivir este show con muchos tintes de humor que nos cambia la perspectiva  del ser humano. La química de los actores impecable dejando brillar a cada uno de ellos con sus criaturas y sus conflictos. Dejándonos entrar en su mundo y sus pensamientos.

El diseño escénico impacta. La iluminación y los efectos de sonidos siempre a tiempo le dan ese toque de estar en una ilusión, donde no sabes a donde  y con quien vas terminar. Realzando a la producción y a sus personajes.

Chicos Malos pertenece a una trilogía escrita por Gabriel Gavila, cuya dramaturgia se completa con “Chicos Lindos” y “Chicos Feos”, espectáculos que estuvieron en cartel en 2017 simultáneamente en la ciudad de Bogotá, Colombia, y en Buenos Aires. Con más de 2000 espectadores en su haber.

Este año vuelve a la escena porteña, por tercer año consecutivo, absolutamente renovado. Se presentara todos los domingos a las 21:30 HS en el espacio artístico “La Sodería” Vidal 2549. Para reservas en el teatro, el espectáculo no está recomendados a menores de edad.

Actores
Gonzalo Bourren
Javier Roldán
Emmanuel Martínez
Gonzalo Cetraro
Juan Felipe Peláez
Lucas De Stasio
Ernesto González
Alex Malave
Alejandro Chagas
Emerson Speratti

Ficha Técnica:
Autor y director: Gabriel Gavila.
Fotografía: Leandro Rodríguez PH. / Armando Bellorin Photography
Make up: Melina Acuña.
Vestuario: Ana Mastroberti.
Colaborador artístico: Luciano Crispi.
Diseño lumínico y Operación Técnica: Lucas Ontivero.
Comunicación audiovisual: Emmanuel Martínez.
Coach físico y coreográfico: Alexis Losada.
Stage manager y selección musical: Joaco Balverde.
Prensa: Cakatúa Prensa

Crítica: Adrian Ferreyra


jueves, 17 de mayo de 2018

CRÍTICA A LA SERIE "LA CASA DE PAPEL"



                        
       


“Más inmoral que fundir un Banco, es fundarlo” ( Bertolt Brecht)



Tokyo narra cómo es que ingresa al variopinto grupo de facinerosos, ladrones, estafadores, encuentro que le cambió la vida, la de ella, y también la de toda esa runfla de perdedores.

Se reúnen en las afueras de Madrid, en un lugar apartado, una finca. Planean algo único, tan peculiar y desaforado que los enloquece. los tienta a más no poder, los desafía. ¿Planean robar un banco? No señores. El Banco.

Más aún, el banco de todos los bancos: la fábrica de la pasta, la biyuya, la canela, el billete, la mosqueta, la tarasca, la guita, etc. La madre todas las riquezas: planean robar La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Ja.

Nada menos que el cielo por asalto…

Y nosotros desde aquí, en el culo del mundo, podemos entender bien de que se trata. ¿Será por eso que la serie española prendió tanto por estas pampas?

Si acá tenemos ladrones para exportar. Prácticamente toda nuestra clase política, buena parte del empresariado, buen número de sindicalistas, casi no hay espectro social que sea inmaculado. Pues entonces, de robar, en esta fecunda tierra, sabemos mucho.



Fendrich, Vitette Sellanes, vicepresidentes, jueces, son casi ídolos populares. Hay una frase remanida que le dicen los padres a sus hijos pedigueños:  “Te crées que tengo la máquina de hacer plata”. A veces usan una frase escatológica, como si el dinero estuviera firmemente asociado a residuos orgánicos. La máquina de hacer plata.

¿Están armados? Si. ¿Están de fajina? También.

El rojo los asocia con la izquierda pero son, por acto y por cosmovisión, cuentapropistas. Y le dicen al capitalismo ramplón del mundo “Aquí estamos. No pasarán”. En un acto rebelde sí, pero no revolucionario. Entre un rojo enmascarado daliniano y Merkel … ¿Usted a qué equipo jugaría? Interesante planteo la de los creadores de la serie.

Brillante idea la de El Profesor: no robar el dinero, eso lo hace cualquiera. Fabricarlo! Robarle a las autoridades, al poder, la potestad del dinero. En la mente omnipresente de El Profesor uno no ve que el objetivo de todo su plan sea la avaricia. Uno ve un desafío, un guante en la cara del poder, una gambeta. Los anteojos demodé lo hacen intelectual, el traje lo uniforma y la barba nos remite al Che. Hay idea, desafío, desparpajo.

El astuto y manipulador “Berlín” (Pedro Alonso); la irreverente e indomable “Nairobi” (Alba Flores); el ingenuo “Río” (Miguel Herrán); el tierno hijo y muchachote lleno de vida de “Denver” (Jaime Llorente); “Moscú” (Paco Tous) siempre paternal; “Helsinki” (Dardo Peric) un oso con corazón de niño; el parco “Oslo” (Roberto García) y “Tokio” (Úrsula Corberó) la que cuenta el cuento, rebelde, bella, desenfadada. Y a la cabeza de estos avatares del latrocinio, “El Profesor” (Álvaro Monte), el que diseñó el plan, convoca voluntades, adoctrina, entrena, dirige este grupo de desesperados en términos individuales, que pretende ser “el equipo”, en la Champion League de los ladrones.

La ejecución según lo planeado por El Profesor, es perfecta. Ingresan a la Fábrica de la Moneda limpiamente, toman rehenes, blindan con explosivos las entradas, dividen tareas, las de vigilar, hacer el boquete de salida, la comida, etc. Las fuerzas policíacas lo rodean, precintan la zona y da comienzo a una larga, minuciosa, y a ratos ambigua negociación entre la inspectora Raquel Murillo (Itziar Ituño) y El Profesor. Algunas relaciones secuestrador/cautivo se enrarecen, salen de cauce. Hay cercanías, acuerdos, también rebeliones.
El Profesor desde el exterior del edificio, monitorea los acontecimientos, manipulando acciones y voluntades. Empieza un juego de poder (y seducción) entre El Profesor y la inspectora Murillo que linda con el exceso de audacia, y con la soledad de ambos.

Los policías atan cabos, encuentran la identidad de algunos de los asaltantes, cierra el cerco sobre ellos. En tanto, uno de los objetivos de la banda; robar tiempo, funciona y lo utilizan para fabricar millones. El asunto consiste en salir con ellos de allí. El plan ora parece funcionar como un mecanismo de relojería, ora parece tambalear en las escabrosas aguas del fracaso…

El final de la primera temporada, con el tema “Bella Ciao”, como cuasi leitmotiv de estos peculiares vivillos, nos deja a las puertas de una resolución: al borde del precipicio del robo consumado, o del apresamiento de la banda. Al borde de la imaginería desbordada de sus fieles seguidores.

La Casa de Papel es una creación por Álex Pina.
País de origen: España.


Crítica: Gustavo Oviedo



CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "INVENTARIOS"





Este texto del francés Philippe Minyana fue presentado, en una versión dirigida por Gonzalo Martínez, en el C.C. Konex (2011). Recuerdo un relato con un prolijo manejo de los recursos escénicos y cierta distancia empática. En esta oportunidad, lo que se presenta al espectador propone otra mirada. Eso es lo maravilloso del arte: como un prisma mágico, posee múltiples lecturas.

En algún suburbio del París de pos guerra, en un cabaret con aires de tango y estética decadente, con un toque de kitsch, un maestro de ceremonias, suerte de presentador de éste varieté de la palabra, nos da a conocer, nos exhibe, a tres mujeres (sus tres “artistas”): Ángela, Jacqueline y Bárbara.

Cada una de ellas nos manifiesta sus historias tristes, desopilantes, sus deseos y aspiraciones, sus pretendidas virtudes, sus neblinosos secretos. Las tres portan un objeto “fetiche”, aquel que representa lo más recóndito de cada una. A veces impositivas, otras transidas de fracasos, siempre tiernas criaturas, nos desnudan (en un striptease emotivo) sus almas heridas, deseosas de una porción de cariño, de comprensión y piedad.

El presentador las manipula por medio de un dispositivo sonoro que ellas obedecen sin fisura. Y brotan de estas tres tristes mujeres cataratas de anécdotas: de amor, de odio, de encuentros y pérdidas, en ese inventario que resulta ser la vida de las personas en busca de… un algo de amor francés.

Las actuaciones de las tres actrices son sutiles y encantadoras. Y la del presentador, ligeramente sádico con su constante mueca lúbrica, hacen un interesante contrapunto expresivo. Las canciones intervienen con una puntuación connotativa y aportan al clima de cabaret, al igual que las coreografías desplegadas.

Interesante propuesta del teatro independiente, para disfrutar de una festiva melancolía.



ELENCO: Cecilia Colombo, Gabriela Sintas, Nora Goldberg, Iván Eloy

CANTANTE: Cecilia Luzi

BAILARINES: Ayelén Spirito, Iván Eloy

DIRECCIÓN: Nora Goldberg

CRÍTICA: Gustavo Oviedo


                Sábados 20:30 Hs.  KORINTHIO TEATRO
                                Mario Bravo 437 C.A.B.A.



miércoles, 9 de mayo de 2018

CRÍTICA A LA PRESENTACIÓN DEL DISCO "ME GUSTA AL TUN TUN"





Quien escribe estas palabras lleva unos doce años viendo en vivo al grupo musical Al Tun Tun, por eso cuando el pasado 5 de mayo me toco cubrir la presentación de su tercer disco “Me Gusta Al Tun Tun”, tenía la presunción de que pasaríamos un hermoso momento en familia. Primero porque la música que hacen es muy trabajada en arreglos, sus integrantes son muy prolíficos arriba del escenario, y además, porque La Usina del Arte es un lugar bellísimo, cómodo y con muy buena acústica.

El show arrancó con la presentación de la Orquesta Infantil de San Martín y el Coro de niños de Villa Ballester, y tras esa brillante introducción hizo su aparición Fernanda Massa para la presentación de su directora, y dar inicio al recital. Las canciones que predominaron fueron las del disco nuevo y no hicieron extrañar en nada algunos éxitos muy esperados que no tocaron (Barbablanca, En mi Casa tengo un pato, El Mosquito Maldito, etc)  pero llegó “Fulana y Mengana”, y a lo largo del show precisamente las nuevas canciones sostuvieron el gancho, la armonía, y esa frescura, ese enamoramiento que uno toma con el nuevo material.



Es así que desfilaron el muy rítmico “Yo le pido a mis pies”, se luce altísima la guitarra de Cristina Cóccoli en “Lirulero”, y aparecen el hongo y la oruga sobre el escenario jugando en medio de una bella fábula musical para hacer “El Hongo y la Oruga”. Los ritmos y géneros musicales fueron avanzando y nos mostraron entre otros hallazgos “Una nube se cayó”, “La Rumba de las madres”, y “La Casa”, entre otras.

El cierre no podía ser otro que con “La Ballena Magdalena”, magistral con los chicos bailando en sus lugares, la canción más esperada. Al Tun Tun suena siempre prolijo, se nota mucho que todos sus integrantes son tan músicos como docentes. Nada queda librado al azar y quizás uno como espectador esté acostumbrado a ver que en espectáculos infantiles no suele sonar todo tan ajustado. Con Al Tun Tun, nada se escapa, hay virtuosismo en el escenario, porque la voz de Débora Azar es envidiable, y la capacidad musical del resto de la banda sostienen una alta vara en esto de los shows infantiles.

Fernanda Massa en teclado, flauta traversa y voces, Cristina Coccoli: guitarra y voces, Débora Azar: composición, voz, y teclado (En algún momento del recital tocó la guitarra), y Esteban Samela en batería, percusión y voces. Ellos integran por lejos el mejor grupo musical para chicos desde hace un tiempo largo, ahora con el regreso de Débora Azar, quien estuvo alejada un breve tiempo, se vuelve a ver mucho más sólido al grupo sobre el escenario.

FICHA TÉCNICA  CD

Débora Azar: composición, voz, y teclado
Cristina Coccoli: guitarra y voces
Fernanda Massa: teclado, flauta traversa y voces
Esteban Samela: batería, percusión y voces.
Ariel Mizrahi: bajo y voces

FICHA TÉCNICA SHOW EN VIVO Usina del Arte
Débora Azar: composición, voz, y teclado
Cristina Coccoli: guitarra y voces
Fernanda Massa: teclado, flauta traversa y voces
Esteban Samela: batería, percusión y voces.

Sabrina Frasier: puesta en escena
Luciana Gutman: vestuario
Músicos invitados: Orquesta Infantil de San Martin (integrada por chicos del Programa Provincial de Orquestas Escuela Y Programa Municipal de Orquestas Infantiles de San Martin)
Coro de niños de Villa Ballester.

Prensa: Tehagolaprensa


Crítica: Walter Gómez

martes, 8 de mayo de 2018

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "YO, ENCARNACIÓN EZCURRA"





Encarnación Ezcurra, mujer de Juan Manuel de Rosas, está sola en su habitación, sola con sus cartas, las que escribía a su marido el caudillo, que como tal recorría para dominar, para domar la pampa salvaje.

Clara figura ésta, que muestra a quién corresponde qué: espacios, ansias, mandatos. Para arrogárselos, en esos tiempos crudos.

Estamos hablando de la primera mitad del siglo XIX, de una Buenos Aires pos revolución, de un territorio con una independencia nueva, informe, buscadora de expansión y límite. De un país a organizarse. Estamos hablando de los inicios de los dos primeros partidos políticos en el país, que surcarán la centuria a fuerza de lanza, de bala, de espada. Que fusilarán sumariamente, colocarán cabezas en lanzas, huirán con los despojos de su comandante al exilio, crearán resbalosamente una canción para el enemigo que patina en su sangre. Compondrán civilización interpretando barbarie.

A caballo. A lo macho.

Estamos hablando de Encarnación Ezcurra.

La mujer de Rosas, fémina de fina inteligencia y grueso coraje, supo tomar las decisiones para procrear y luego sostener el poder de su marido. Acordó, protegió, ahijó, concedió poder y lo quitó, decidió sobre acciones a tomar y vidas, como un hombre hizo política siendo mujer, en un tiempo de dominio absoluto de los hombres. Y como ellos, supo ser cruel. Y supo proteger.

“Yo, Encarnación Ezcurra” nos conmueve con la desaforada impronta  de su tiempo, con sus motivaciones, sus secretos, sus amores y odios igual de desmesurados, su gusto por las costumbres de los negros, el pueblo más descastado de ese tiempo (solo por debajo, los dueños de esta tierra: los pueblos originarios), su desafío a las convenciones, su coraje femenino.

Estamos hablando de Encarnación Ezcurra: esa mujer.

El texto de Cristina Escofet posee la carnadura pertinente para el desenfreno. Se inmiscuye en la interioridad del personaje hasta la laceración. Y no le es ajeno los recovecos donde se esconde la ternura.

La escenografía, sobria, permite el cauce natural del relato; y la iluminación con puntuación sutil, lo enmarca. No sería el mismo espectáculo sin los músicos en escena: dan clima, sentido y lúdico juego con el personaje.

Muy buena la dirección y la puesta de Andrés Bazzalo.
Lorena Vega… ¿Qué decir de ésta actriz?

Quieren ver, sentir, conmoverse, tocar un momento de maravilla…

Pasen y vean a una actriz de excelencia, en un trabajo relevante.

Autor: Cristina Escofet

Elenco: Lorena Vega

Músicos: Agustín Flores Muñoz, Martín Miconi, Malena Zuelgaray

Iluminación: Soledad Ianni

Dirección: Andrés Bazzalo


Domingos 18 HS.    Teatro Del Pueblo
Av. Roque Saénz Peña 943  CABA

Crítica: Gustavo Oviedo

jueves, 3 de mayo de 2018

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "BACACAY"




Un crimen premeditado

Hace años ya, cayó en mis manos un libro, no sé cómo ni por quién llegó a mí. Pero ese libro fue de aquellos que me interpeló: “Ferdydurke”, de Witold Gombrowitcz .

Esta novela rezuma desfachatez y encanto, farsa y esperpento. También es una reflexión sobre la manifestación (para el autor “la Forma”) de lo humano. Ese libro lo presté, que es lo mismo que decir lo arrojé al mundo (primera reflexión: los libros no se prestan; segunda reflexión: el espíritu gombrowitcziano se inoculó en mí y es por ello, que como vampiro-lector, lo presté).

“Bacacay. Un crimen premeditado” posee una buena dosis de ese espíritu burlón, un tanto solapado, rebelde y decadente a la vez, de Gombrowitcz.

El juez H presenta a la audiencia uno de sus casos más extraños. Cuenta que, dirigiéndose a visitar al señor X, su amigo, con el propósito de resolver algunos inconvenientes que éste tenía con sus propiedades, se entera que el señor X ha fallecido. Por causas naturales, según opinión de familiares y servidumbre, pero el juez H está convencido que su amigo ha sido asesinado. A ésta deducción llega al observar el raro comportamiento de todos en esa casa. El juez H no se detendrá en su investigación hasta descubrir qué fue lo que sucedió.

Mezcla de policial surrealista y patafísico, el estrambótico relato de los sucesos, sus extravagantes peripecias mantienen un ritmo sostenido en lo que se narra. Con buenas actuaciones de todo el elenco, sobresale Julieta Raponi en la construcción de la desopilante hija del señor X.

Los dispositivos escenográficos móviles, construyen y develan sucesos y motivaciones. Buena es la dirección de Adrián Blanco. Un homenaje sarcásticamente merecido a la obra de Witoldo (así lo llamaban los amigos que hizo en estas tierras) Ese polaco loco que escanció unas cuantas copas en nuestro Buenos Aires querido.

Elenco: Fito Yanelli, Mario Frías, Gabriela Ramos, Eva Matarazzo, Julieta
Raponi, Ariel Haal.
Luces: Sergio Iriarte
Vestuario: Milena Amado
Escenografía: Adrián Blanco
Dirección: Adrián Blanco
Viernes 20:30 Hs. En El Portón de Sanchez.
Sánchez de Bustamante 1034 CABA

Crítica: Gustavo Oviedo

jueves, 26 de abril de 2018

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL EX ANTUAN






Estamos ante una comedia dramática que atrapa con su atmósfera de oscuridad desde el primer instante mediante una narrativa tan potente que hasta hace casi irrelevante el escaso movimiento de los protagonistas por el espacio.

Es, ante todo, el relato empírico de un amor adolescente entre Antuán y Estela, una pequeña muy especial, que ya ha crecido y vive una interesante evolución a través de la búsqueda de su personalidad mediante una radical transformación en su vida.

La historia gira en torno al llamado de Antuán a la meditación de este amor, recordando antiguas secuencias que vuelven y se resignifican en un decir siempre en presente.

Completan el cuadro su madre, que aún vive con él, acechando desde su silla y un ladrón que aparece y desaparece y en ese devenir jamás deja de ejercer su peso hasta el apagón final.

Requerimientos técnicos resueltos de una forma muy creativa como forma incluso de romper la cuarta pared. La escenografía tiene gran movilidad apareciendo inesperadamente en escena y tomada de forma inmediata para realizar saltos temporales matizando el ambiente donde se desarrollan los actos, y que sirve como escenario de los recuerdos de Antuán.

La iluminación, también ajustada a la perfección, permite sentir la obra desde distintos planos, ya sea mediante siluetas, apagones prolongados o luces molestas que suman a la idea de jugar a que estamos dentro de un rememoro.

Efímera aunque eficaz, nos deja con ganas de más. Cumple, sacia y deja pensando en la rapidez del paso del tiempo, las relaciones humanas y el pasado que vuelve y se transforma. Invita a la reflexión sobre las dinámicas sociales y las vivencias pasadas como forma de entender la realidad del presente.

Una gran obra, del gran Federico León, casi un faro para el teatro nacional.


Ficha técnica:
Asistente de Dirección: Juan Pedro Hansen
Diseño de Iluminación: Javier Rincón
Diseño de vestuario: Paola Delgado
Escenografia: Nacho Riveros
Diseño Grafico: Veronica Rincón

La obra  fue escrita por Federico Leon en 1998 con una beca del Fondo Nacional de las Artes y ganó el primer premio del primer concurso Germán Rozenmacher de Nueva Dramaturgia. 

Crítica: Laura Beraldi y Juan Xiet.